Cuatro años después, la expresidente y Senadora Cristina Fernández explicó por qué decidió no asistir al acto de transmisión de mando, y lo describió en su libro Sinceramente.
"Muchas veces, después del balotaje, pensé en eso que finalmente no se dio: yo, frente a la Asamblea Legislativa, entregándole los atributos presidenciales a… ¡Mauricio Macri! Lo pensaba y se me estrujaba el corazón", describió la exmandataria.
"Es más, ya había imaginado cómo hacerlo: me sacaba la banda y, junto al bastón, los depositaba suavemente sobre el estrado de la presidencia de la Asamblea, lo saludaba y me retiraba. Todo Cambiemos quería esa foto mía entregándole el mando a Macri porque no era cualquier otro presidente. Era Cristina, era la «yegua», la soberbia, la autoritaria, la populista en un acto de rendición", agregó en su libro.
Las explicaciones de CFK parecieron no ser suficientes para el presidente Macri, que pidió que se trate en el Congreso de la Nación, un proyecto de Ley para el traspaso de mando sea ordenado.
En sus fundamentos, Bullrich explica que la idea es “favorecer una transición pacífica, ordenada, eficiente y transparente”, y que las nuevas autoridades de un gobierno asuman “sin obstáculos desde el primer momento, con la información propicia, a fines de que la gobernabilidad no se vea afectada”.
La iniciativa establece la obligación a cada ministro del gobierno saliente a presentar en un plazo no mayor a los seis meses desde la proclamación de los ganadores una “memoria del Estado” que detalle la situación en la que se traspasa cada repartición.
El anteproyecto deberá ser entregado al presidente electo y al Congreso de la Nación.
En el listado de tareas que deberán reportar los funcionarios figuran la nómina de autoridades y personal de la planta permanente y transitoria u otra modalidad de contratación, incluyendo consultores, pasantes y personal contratado en el marco de proyectos financiados por organismos multilaterales, detallando sus respectivas funciones y posición en el escalafón.
También deberán describir la situación financiera de cada uno de los ministerios, instituciones, empresas, entes y auditorías realizadas. Además de los procesos judiciales en los que cada organismo sea parte; contrataciones públicas, licitaciones, concursos, obras públicas, adquisiciones de bienes y servicios que estén en curso o pendientes, especificando objetivos, características, montos y proveedores.
Los funcionarios estarán obligados por ley a entregar un inventario de bienes, depósitos, disponibilidades financieras y obligaciones exigibles, y las normas propias del organismo vigentes al momento de la transición; los permisos, concesiones y autorizaciones otorgadas, y una descripción de los servicios que el organismo brinda directamente al público.
La norma tiene por objeto regular el período de transición del gobierno, que se inicia, según se indica, el día de proclamación de la fórmula presidencial ganadora por la Asamblea legislativa, y finaliza el día de la asunción presidencial del nuevo mandatario. Así, se busca evitar lo ocurrido durante la asunción del presidente Mauricio Macri cuando la entonces mandataria, Cristina Kirchner, se negó a traspasarle el mando.