De más está decir, que con ese número ya queda sepultada la posibilidad de la instancia de noviembre.
Pero ese 55 que alegra a todos, a la vez genera cierto resquemor en el Instituto cercano al Congreso de la Nación donde parece revivirse el temor que hubo alguna vez al exmotonauta que no querían que ganara ‘por tanto’ para que se vuelva incontrolable.
Con un ánimo diametralmente opuesto, quien lamentó esta semana la derrota de su club de fútbol ante su clásico rival, ya lamentaba que se confirmen los datos preliminares de una mala performance que lo deja ahora sólo con la revancha de diciembre, en la elección xeneize.
Ese sector, que apostó a multitudinarias y frenéticas manifestaciones y actos por todo el país, con una inédita convocatoria en el obelisco, se sumen en una profunda decepción al notar que no había mejoras significativas en el caudal que esperaban para semejante esfuerzo y derroche de optimismo. Apenas arañarían el número 35, con la esperanza de que baje de 45 su principal contendiente, algo que ya nadie cree.
Desde el antes mencionado Instituto vecino al Congreso, afirman que bajó el desempeño del tercer en discordia y la izquierda superaba a las opciones de derecha minoritarias.