Luego, habló al aire de La red y agregó:
"A mí me conocen y saben cómo soy. Estas cosas pasan en política, son campañas en mi contra. Nadie puede estar de acuerdo con lo que se dice en ese audio. Yo soy de un barrio humilde y sé lo que es el trabajo social. Me hace gracia, me lo pasaron tantas veces... estoy tranquilo, los que me conocen saben que no soy yo. Me parece mal que haya gente a favor de ese audio y la grieta que se produce"
En los últimos días comenzaron a circular audios que intentan desprestigiar a personalidades de la política, del periodismo y espacios partidarios a medida que se acelera la cuenta regresiva de cara a las elecciones del 27 de octubre.
El último caso de un audio falso fue el que se le adjudicaba al periodista de La Nación, Hugo Alconada Mon.
Más allá del contenido explícito del audio, que no tiene sentido replicarlo, la desmentida a la desinformación se logró gracias a la consulta de Reverso al equipo del Laboratorio de Investigaciones Sensoriales (LIS) del Conicet, a cargo del investigador Jorge Gurlekian. A través de BlackVox -creador del sistema Forensia-, una “empresa incubada en el laboratorio, que brinda herramientas tecnológicas para aplicaciones de audición y habla”, realizaron una investigación exhaustiva del audio a pedido de este medio para verificar si es Hugo Alconada Mon quien habla en la pieza que se viralizó.
El estudio, a cargo del ingeniero Pedro Univaso, comparó los audios virales con dos entrevistas seleccionadas por Reverso de Alconada Mon disponibles en YouTube (acá y acá) y un tercer audio que el periodista envió a este medio para saber si la voz en esas piezas era la misma. Al respecto, el documento del LIS explica que “existe una evidencia limitada que la comparación de voces no hayan sido emitidas por el mismo hablante”, es decir, que al comparar los audios virales con los que sí fueron emitidos por Alconada Mon la evidencia apunta a que no fueron pronunciados por la misma persona.
Por el contrario, al comparar las entrevistas a Alconada seleccionadas por Reverso entre sí, “dio como resultado un valor promedio de +1.87, expresando una evidencia muy fuerte que dichas grabaciones hayan sido emitidas por el mismo hablante”.
Es decir, hay que tener mucho cuidado con lo que circula.