El postulante de Juntos por el Cambio apostaba hoy a superar el 50 por ciento de los votos para quedarse un nuevo mandato al frente de la Capital Federal, junto a su compañero de fórmula Diego Santilli. Sin embargo, la constitución porteña establece un requisito más exigente que en la pelea por la Presidencia y por la gobernación de la provincia de Buenos Aires: superar la mitad más uno de los votos.
Esta mañana, el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, advirtió que "nadie" sacó más del 50 por ciento de los votos "en la historia de la Ciudad", por lo que en el oficialismo ya se preparan "para una segunda vuelta". .
"Los votos son de la gente y tenemos que esperar la decisión del vecino. Es muy positivo que tengamos una jornada en paz y tranquilidad", remarcó durante un desayuno en el Café Tortoni.
Los restantes candidatos a jefe de Gobierno se ubicaban muy lejos de las dos figuras principales, en un claro signo de polarización entre las dos principales fuerzas políticas. La nómina de postulantes se completa con Matías Tombolini, de Consenso Federal y Gabriel Solano, del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT-Unidad).
En las PASO, Rodríguez Larreta logró un triunfo por el 45,92% de los votos válidos contra el 31,36% de Matías Lammens. Si repitieran, o incluso si se mejoraran levemente, esos guarismos no le alcanzaría para evitar una segunda vuelta.