Del otro lado, está Ramón Rioseco, el candidato apoyado por la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Además, en Neuquén se logró lo que en casi ninguna de las provincias del resto del país se pudo: El peronismo local se se unificó con el kirchnerismo para apoyar a un solo candidato.
Solo hay un sector menor del justicialismo neuquino que no está conforme con Rioseco. Por este motivo, se sumó a la carrera Sergio Rodríguez, el secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio. El partido de Rodríguez es el Frente Social por la Dignidad, pero no tendría posibilidad de llegar al triunfo.
Rioseco parece haber crecido en los últimos días para convertirse en el principal opositor y a Cambiemos esto lo asusta. El gobierno de Macri logró, en estos más de tres años de gestión, dialogar y negociar con el MPN sobre las cuestiones relacionadas con Vaca Muerta. Sin embargo, no saben cómo será el panorama en caso de un triunfo del kirchnerismo y amenazan con un disparo del riesgo país.
Por este motivo, Cambiemos quiere evitar el triunfo del kirchnerismo, dejando de competir con el MPN. En este sentido, los últimos afiches de "Pechi" Quiroga cambiaron el amarillo por el blanco y dejaron de lado el sello Cambiemos.
Los cierres de campaña fueron este jueves 7/3. “Tenemos un proyecto político que es autónomo del Gobierno nacional de turno y por eso cuando el país anda a los tumbos, de crisis en crisis, Neuquén se mantiene firme”, argumentó Gutiérrez.
Las elecciones son en apenas unos días y las campañas ya cerraron. Se trata de las primeras generales del país, en una provincia donde no hubo PASO, que podrían marcar el rumbo de lo que sucede a nivel nacional. Ahora, la puja parece estar entre el peronismo unificado y el tradicional MPN, que nunca perdió una elección ejecutiva y está en el poder provincial hace 57 años.