De todos modos, lamentó que "se fue dividos" a la elección. "No hubo capacidad de gestar una sola fórmula, lo que es importante para una coalición", agregó.
Por su parte, el secretario General de la Presidencia, Fernando De Andreis, aseguró que "hacemos una autocrítica" sobre el armado en Córdoba. "Claramente, el haber ido divididos perjudicó el resultado", dijo en la misma presentación.
De Andreis dijo que "hay Cambiemos en todo el territorio" nacional, pero que "lo de Córdoba fue una excepción". Expresó que fue una situación que "no hay que repetir" y, sobre la fractura en la provincia mediterránea, "desde hoy ya se tiene que poner en marcha una dinámica de conversación y de trabajo para reconstruir ese vínculo e ir todos juntos" a las elecciones nacionales de agosto (primarias) y octubre (generales).
De Andreis pidió no "extrapolar" lo ocurrido en las provincias, donde hasta ahora el oficialismo ha cosechado sólo derrotas, y que dichos resultados locales "no alteran nuestra estrategia nacional".
"No nos desvelan, pensando en octubre, los resultados provinciales, (que) más bien reflejan las discusiones que se van dando ahí. Razón por la cual vamos a ir a la profundización de la estretegia que veníamos desarrollando de la consolidación de Cambiemos", afirmó el funcionario.
En cuanto a la relación con la UCR tras el episodio cordobés, el secretario general de la Presidencia afirmó que "hemos construido un vínculo de confianza" tanto con el radicalismo como con la Coalición Cívica de Elisa Carrió, por lo que "este tipo de situaciones fortalecen nuestros vínculos".