"El renacimiento de la Argentina está cifrado en la recuperación de estas fuentes espirituales de la nacionalidad. El pontificado de Francisco puede alumbrar el camino, si estamos dispuestos a andar las huellas que dejaron nuestros mejores hombres y mujeres", concluye el texto a modo de guiño al papa argentino.
Por el momento, nuestro país cuenta con tres santos: Héctor Valdivielso Sáez y José Gabriel Brochero, ambos nacidos en Argentina, y Nazaria Ignacia March, quién es oriunda de Madrid pero falleció en Buenos Aires. Francisco aprobó la santificación de esta última en enero del 2018. También hay 13 beatos entre los que se destacan Ceferino Namuncurá y el recientemente proclamado Enrique Angelelli.
El pasado 7 de mayo se cumplió el centenario del nacimiento de Eva Perón, inmortalizada como Evita, casada con Juan Domingo Perón, fundadora del Movimiento Peronista Femenino, impulsora del voto de la mujer y quien realizó obras de carácter social. Aprovechando ese momento, la dirigencia cegetista renovó su impulso para lograr su beatificación.
Pero si bien el anuncio fue apenas un primer paso dentro de los objetivos de la CGT, fuentes vaticanas indicaron que "no bastan los buenos deseos".
Sin un sacerdote que se haga cargo de la iniciativa, la Santa Sede no puede proceder y el pedido pierde valor. En tanto, si un cura avanzara con la presentación, el candidato debería luego ser declarado venerable por el Vaticano.
Esta condición indispensable en el proceso de canonización cuenta con una serie de etapas donde un tribunal, una comisión de censores y el relator de la causa evalúan escritos y testimonios sobre el postulante para luego elaborar un documento denominado "Positivo" donde se incluyen los principales aspectos de la vida y virtudes de la persona.
Tras ser discutido por una comisión de teólogos, cardenales, obispos y la Congregación para las Causas, el último paso es la firma de un decreto del Santo Padre a través del cual el "siervo de Dios" pasa a ser considerado venerable.
Para culminar con la beatificación, en principio se le debe atribuir al venerable la realización de un milagro. Dos son los milagros necesarios para ser proclamado santo. Sin embargo, si la persona fue reconocida como mártir, llegado el caso Francisco puede obviar el milagro ya que no es necesario para su beatificación.
Considerar a Evita mártir correspondería al Colegio de Cardenales, que evaluaría si sufrió persecución y muerte por defender una causa religiosa o ideológica. Sobre el caso de Eva Perón, fuentes vaticanas aclararon que "el Cristiano es mártir si muere matado no por enfermedad" y que la causa no se resuelve "por aclamación popular".
En 2017 Francisco introdujo un nuevo motivo para iniciar el proceso de beatificación y su posterior canonización e incluyó aquellos que "con la intención de seguir al Señor, impulsados por la caridad, han ofrecido heroicamente su propia vida por el prójimo, aceptando libre y voluntariamente una muerte cierta y prematura". Sin descartar la posibilidad de que la solicitada de la central obrera tome vuelo, desde el Vaticano se limitaron a decir que estas características "las debe comprobar el postulador".
Repercusiones en 'Twitter'
Como era de esperarse, el tema no pasó desapercibido en las redes sociales, donde reinaron las críticas e ironías: