Otro de los que apoyó la medida fue Martín Lousteau, enemigo serial de Lilita, incluso ella que cada vez que puede le pega a su principal impulsor, Enrique "Coti" Nosiglia.
Carrió toma prácticamente como una ofensa personal la invitación que hizo el presidente de la UCR al radicalismo. Si bien no hizo declaraciones públicas al respecto, le planteó al propio Macri que se retiraría de Cambiemos si avanzaba la propuesta de Cornejo.
Sin embargo, y por la fragilidad en la que se encuentra el Gobierno, Carrió no está de acuerdo con el rumbo del Gobierno pero no quiere ser una vez más la que rompa los frentes.
Las quejas públicas las dejó para sus seguidores. "Con la sagacidad y sentido de la preservación que los caracteriza, el presidente de los radicales pide firmar el acta de defunción de Cambiemos", tuiteó el cineasta Juan José Campanella, "Espero que triunfe la audacia por sobre la rosca", agregó el director de Metegol.
Sin embargo, desde los más cercanos del oficialismo también rechazaron la propuesta.
Hernán Iglesias Illa, colaborador estrecho de Peña que trabaja en la estrategia de comunicación del presidente, fue el encargado de rechazar la propuesta de Cornejo.
"Ante la demanda de ampliar Cambiemos para ?incluir a todos' y ?superar la grieta', considero que una gran coalición electoral del no kirchnerismo podría tener el efecto contrario: podría enardecer la grieta, por el efecto ?Unión Democrática Todos contra CFK'", tuiteó Iglesias Illa.
Por otro lado, y respecto a la faceta conciliadora de Macri, seguramente la diputada Elisa Carrió tampoco soporte ver al Gobierno dialogando con la senadora Cristina Fernández de Kirchner, a quien ella misma aseguró que "quiere ver presa".
Carrió viene desbarrancando en las últimas semanas con sus declaraciones, que complican al propio frente Cambiemos. En cuestión de días, agradeció a Dios por la muerte de José Manuel de la Sota, amenazó a un periodista en Córdoba y dijo que está "harta del país".