Nicolás Dujovne insistió con la cuestión de la "pesada herencia" y con echarle todas las culpas al kirchnerismo que estuvo en el Gobierno hasta hace más de tres años: "Pasamos un 2016 difícil y en 2017 la economía comenzó a crecer y en el primer trimestre de 2018 los números eran mejores", aseguró, para luego apenas reconocer: "Tuvimos shocks importantes y pasamos un 2018 difícil".
Además, de forma contraria a muchos economistas que aseguran que en los próximos años la crisis económica se va a incentivar, el ministro agregó que "ya pasó lo peor": "Vamos a volver a tener una economía como en 2017", haciendo referencia al "crecimiento" de hace dos años.
"La deuda se produce por el financiamiento del déficit, y nosotros vamos eliminando el déficit fiscal. La deuda es un reflejo del déficit que nos dejó el kirchnerismo", insistió.
Luego hizo referencia a Venezuela, donde la gente "se va por el hambre". Como era de esperarse, agregó que eso es lo que le espera a la Argentina si Cambiemos no vuelve a ganar las elecciones este año.
Cuando le resaltaron lo inefectiva que está resultando la medida de subir las tasas para contener el dólar, respondió que "las tasas no son tan altas, si se ajustan a la inflación".
También aseguró que no está sobre la mesa la opción de modificar las bandas de intervención del Banco Central sobre el tipo de cambio: "Es muy importante sostener los compromisos asumidos. Estamos muy cómodos con este esquema".
"La recaudación está creciendo por debajo de la inflación", reconoció, "porque los impuestos relacionados con el comercio exterior están débiles. Esperamos que dentro de unos meses la recaudación comience a crecer por encima de la inflación".