E hizo otra aclaración: "Ahora, Bienes Personales no es un impuesto que tenga que pagar un ciudadano de clase media que tiene un auto y una casa. Lo tienen que pagar las fortunas mayores en Argentina, que no lo pagan. Todo esto fue un comentario sobre lo que hizo Uruguay, y exige un estudio mayor, pero así funciona el 'teléfono descompuesto' de la Argentina", se quejó.
Tras las aclaraciones de Alberto, los especialistas analizaron la posibilidad de aplicar la ‘solución uruguaya’.
“El problema principal del tributo es su escasa recaudación y el alto costo de la misma para el Fisco. En nuestro país alcanzó un máximo de 1,8% de la recaudación de la AFIP en 2000, en tanto que por 2015 el 0,85%, cifra que se repitió en 2016”, opinó Jorge Gebhardt, Director del Departamento de Impuestos de Aguirre Saravia & Gebhardt en declaraciones que publicó el portal IProfesional.
“En realidad, sólo proporciona algo de recaudación si recae sobre las acciones y equivalentes, puesto que las grandes fortunas organizan sus negocios por esta vía”, añadió.
“Se sugiere, por el contrario, reducir el gasto público improductivo en lugar de recurrir a figuras tributarias que nunca han resultado en efectos beneficiosos”, concluyó.
Por su parte, Roberto Lavagna, opinó que "el peso impositivo, sumando Nación, provincias y municipios, ya es prácticamente insoportable", por lo que desaconsejó incrementar esa carga. En ese sentido, enfatizó: "Lo que hay que ver es cómo vamos a empezar a bajar impuestos para crear empleo".
El economista y director del Centro de Estudios Económicos de la consultora de Orlando Ferreres (OJF), Fausto Spotorno, en declaraciones al diario El Cronista, indicó: "No serviría para nada incrementarla alícuota de Bienes Personales, porque habría que levantarla muchísimo para que tenga un impacto fiscal considerable y, en ese caso, va a convenir ser residente de otro país".
Matías Rajnerman, economista jefe de Ecolatina, analizó: "Bienes Personales es un impuesto chico que está mal diseñado e incentiva la elusión. Primero habría que unificarlo a nivel nacional. Un aumento no solucionaría el déficit fiscal ni sería un cambio drástico, pero como vienen años de recesión sería inteligente gravar la riqueza, que es un stock, y no los ingresos, que es un lujo".
"La Argentina va a continuar con los mercados financieros cerrados y el superávit primario de 1% para 2020 es una utopía. La emisión monetaria no va a ser una alternativa. Gravarla riqueza es una buena idea y contribuye a la equidad social, pero no es una solución de fondo, porque el problema fiscal es bastante grave", concluyó.