Por caso, antes de terminar su gestión, Cristina Fernández de Kirchner dejó más de 12 diplomáticos propios en la Cancillería, algunos de los cuales fueron traídos de vuelta. No es un dato menor que cada traslado le cuesta al Estado unos US$50 mil.
Faurie ya envió una lista de funcionarios al Senado para que sus ascensos sean aprobados antes del recambio presidencial y parlamentario. Días atrás, Página/12 publicó que en la Cancillería algunos afirman que la lista fue “cuidadosamente depurada” por el ministro y solo figuran “funcionarios del PRO y la UCR”, y que la nómina “no incluye a funcionarios sospechados de sus cercanías con el peronismo”.
"Esta actitud de apurar ascensos y traslados, es percibida en la Casa como una actitud maliciosa que no se condice con la transición política ordenada que pregona el Ejecutivo saliente”, afirman los denunciantes que difundieron la comunicación interna firmada por el funcionario Guillermo Olivares en la que pide a los “seleccionados” por el Canciller que envíen sus “Curriculum Vitae en formato PDF2 y fotocopia de sus documentos para “su promoción a la Categoría B”: “Ministros Plenipotenciarios de Primera Clase”.
Recordemos que los funcionarios del Servicio Exterior de la Nación cesan su misión al terminar un gobierno, salvo los de carrera. Pero, de todos modos, aunque se trate de puestos que se cubren con funcionarios de carrera, cuando asume un nuevo Gobierno, la mayoría de estos son desplazados de sus cargos y trasladados a otros.
Así las cosas, cuando Alberto Fernández asuma oficialmente como Presidente el 10 de diciembre próximo, habrá nuevo canciller y nuevas directrices en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Y, más que esperable, habrá muchos traslados...
Nómina ascensos en Cancillería. by Urgente24