Por su parte, Pablo Micheli, secretario general de la CTA Autónoma, aseguró que el acatamiento al paro es "altísimo" y que se prevé "una convocatoria multitudinaria" a la marcha que confluirá al mediodía en Plaza de Mayo.
"Es un acatamiento altísimo, en general los trabajadores han acatado de manera altísima el paro", dijo Micheli al ser consultado por 'C5N'.
Agregó que para el mediodía "se prevé una convocatoria multitudinaria" a Plaza de Mayo, donde se realizará el acto central "alrededor de las 14".
Al contrario, desde el Gobierno salió a hablar el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, quien aseguró que "no hay un clima de paro" sino ante "una gran movilización".
"Cuando pasan estas cosas es que no hay una sensación de paro, no hay un clima de paro, de querer hacer alguna medida, porque el trabajador sabe que estamos en una situación difícil y quiere cuidar su trabajo", puntualizó el ministro. "Además, (el trabajador) no quiere perder el presentismo", agregó.
Dijo que "hasta ahora hubo algunos problemas, como siempre que se producen estas cuestiones, pero por ahora fue menor". Sica comentó que "hay comercios que, quizás por temor a alguna agresión, abrirán más tarde" con lo que consideró que la huelga tiene "un bajo acatamiento".
El secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, reiteró sin embargo lo remarcado por sus pares: la huelga "es muy importante", dijo y aseguró que "al mediodía se va a realizar una movilización multitudinaria", al referirse al acto convocado a Plaza de Mayo por esas organizaciones gremiales.
"Hoy se está realizando esta jornada histórica, y mañana va a ser otra, ya que desde el Frente Sindical vamos a instalar 300 ollas populares en diferentes puntos del país", dijo en diálogo con 'El Destape Radio'.
También dijo que espera que tanto las marchas como el paro se realicen en "paz" y, en ese sentido, dijo será el Gobierno "responsable de cada acto de violencia, porque hace una semana que están tratando de meterle miedo a la gente para que no pare".
La jornada con cortes y movilizaciones, sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires, arrancó sin subtes por la adhesión de los metrodelegados y casi 80 líneas de colectivos, pese a que los gremios de transporte no se sumaron a la medida. Los trenes funcionaron con normalidad pero las estaciones de Constitución y Miserere amanecieron semi vacías.
Los accesos a Capital Federal también registraron complicaciones. Durante la mañana, el Puente Pueyrredón tuvo un amplio operativo de seguridad y estuvo congestionado, mientras que en el Alsina hubo demoras debido a un corte de colectiveros, aunque cerca de las 8 el tránsito fue liberado. En Puente La Noria por Camino Negro hubo un piquete de choferes de las líneas 112, 165 y 243 y organizaciones políticas como el MTS y el Partido Obrero.