Antes, Randazzo repasó las reparaciones que se hicieron en las formaciones que chocaron: “Respecto de la formación que chocó, tren chapa 1, que colisionó con una formación que estaba parada, tenia frenos nuevos. Había sido totalmente reparada como el total de once que reparamos íntegramente cuando asumimos esta responsabilidad".
La versión del ministro coincide con lo informado durante la mañana de fuentes del ministerio y de la UGOMS (Unidad de Gestión Operativa de las líneas Mitre y Sarmiento), encargada del servicio del Sarmiento tras la salida de TBA pero contrasta con lo informado por los gremios ferroviarios que denunciaron que el convoy de doble piso chocó porque "tenía problemas con los frenos".
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En tanto la Línea Sarmiento difundió un comunicado al mismo tiempo que Randazzo hablab, coincidiendo con la estrategia del Gobierno de desviar la atención hacia el maquinista y su acompañante.
"La formación chapa 1 cruzó una primer señal a "precaución" (lo que determina que debe bajar la velocidad) y las siguientes tres señales a "peligro". De acuerdo al reglamento operativo, ante una señal de peligro el conductor debe detener completamente la formación, situación que no ocurrió", indicó.
Cuando ocurrió la Tragedia de Once, el motorman de la formación que embistió los parachoques de la estación fue el blanco de múltiples acusaciones, desde que se encontraba enviando mensajes texto hasta estar ebrio mientras manejaba.