Massa dice que no le importa, que son 'los buscas' de siempre y que a él sólo le interesa escuchar a sus intendentes aliados. Puede ser cierto pero también puede ser parcialmente cierto. Es probable que a Massa, quien se ufana de ser previsor, le resulte incómodo no tener definido qué será de su futuro político, y sin duda es desgastante andar especulando un día con jugar en 2013, y otro día con no jugar, tal como le sucede hoy día a él.
Por las dudas, y agitado el fantasma de Narváez, él decidió ir otra vez a La Tour Eventos & Hotel a reunirse con un grupo reducido de alcaldes bonaerenses: 10, convocados para demostrar que donde hubo fuego, cenizas quedan.
En verdad, si Massa escuchara más a su intuición y menos a quienes especulan con sus miedos, ya habría decidido arrancar hacia 2013 porque, al fin de cuentas, ¿qué puede tener el cristinismo contra él? ¿Hasta cuándo van a 'correrlo' con que lo van a denunciar por su gestión al frente de la ANSeS? Pamplinas. Si tuviesen algo ya lo hubiesen exhibido cuando Urgente24 tradujo y publicó el famoso WikiLeaks del escándalo sobre dichos de Massa a diplomáticos estadounidenses.
Lo más grave que le está sucediendo a Sergio Massa no es que juege o no en 2013 sino que comience a sospecharse que lo envían de regreso al mazo con 2 sotas y 1 4... y todas de diferente palo.
Dicen que Massa convocó a los intendentes y luego 'alguien' hizo trascender los nombres convocados: Joaquín De la Torre (San Miguel), Luis Acuña (Hurlingham), Sandro Guzmán (Escobar), Carlos Selva (Mercedes), Gilberto Alegre (General Villegas), José Eseverri (Olavarría) y Patricio Hogan (Miramar), entre otros.
Considerando que había 10 además de Massa, no le filtraron 3 nombres. Curioso el relato de
Marcelo Veneranda en La Nación: no averiguó esos 4 nombres pero cita a 2 de los que no identificó (?) pidiendo cautela:
"Hasta que no quede claro si va a haber o no primarias y cómo se va a votar y qué se va a elegir en octubre, no va a haber definiciones".
Massa sigue teniendo como eje de su análisis la posibilidad de que finalmente no se concreten las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias. Alguna confidencia con fundamento se supone que ha conseguido al día de hoy que no coincide con lo que acaba de anunciar Cristina Fernández de Kirchner, quien vinculó las PASO con la elección de consejeros de la magistratura de la Nación) porque hace tiempo que es el centro de sus argumentos acerca de que hay tiempo adicional, cuando le advierten que si no juega... se van con Narváez.
Es un tema muy relevante: si Massa no juega, considerando su popularidad, muchos pueden creer que juega con Cristina, y si eso se instalara, muchos de quienes pusieron expectativas en él, se borrarán. En verdad, Massa es Massa porque hay expectativas de que no jugará con Cristina, tal como sucede con Daniel Scioli, quien alienta la especulación de que ya llegará el día cuando rompa con el kirchnerismo. Hay gente que cree en los milagros, ¿por qué no habría gente, en estos tiempos devotos, que crea en Scioli y Massa? Por ejemplo, José Manuel De la Sota, aunque él aclara que le cree a Massa, más que a Scioli.
Massa insiste en que él hará lo que consensúe con sus pares, los alcaldes. Pero es un grave error del de Tigre: los alcaldes siempre siguieron a líderes, y les fascina tener un líder ambicioso y potente. Los alcaldes no quieren un par, ellos buscan un líder. Massa buscando consenso resulta otra decepción, para unos cuantos de ellos... tal como se lo han manifestado a Narváez, y si Massa no quiere enterarse de esos diálogos, que siga tapándose los oídos pero eso no modifica su realidad.
Massa volcado a la gestión es un 'latiguillo' que tiene un horizonte muy breve.
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Por un lado, hacer preparativos políticos y gestionar correctamente no son conceptos contradictorios entre sí. Por el contrario, son necesariamente complementarios y simultáneos en un dirigente.
Luego, Cristina aceleró los tiempos de la política al avanzar en la reforma judicial.
Algo más: los problemas de la gestión del Estado exceden a lo que puede aportar hoy día Massa porque dependen de cuestiones que deben dilucidarse más arriba, y también en las coincidencias colectivas de millones de argentinos que todavía discuten qué esperan del Estado y qué estan dispuestos a aportar y no solo demandarle.
En fin, hoy día Massa deshoja una margarita eterna como cuando Eduardo Duhalde especulaba en 1990 para que Carlos Menem y Domingo Cavallo le aflojaran el Fondo del Conurbano Bonaerense, que Scioli olvidó negociar su actualización con Néstor Kirchner y Daniel Scioli (gravísimo error).
¿Cuál es el trasfondo de la margarita de Massa que tiene tantos pétalos? Probablemente tenga que ver con él mismo antes que con los otros. Por lo tanto, tendrá que resolverlo con su almohada para que no termine, tal como lo vaticinó Jorge Giacobbe, convertido en otro Carlos Reutemann: la promesa que no fue.