El diario uruguayo 'El País' evaluó que Mujica tiró así por la borda lo que más había cuidado en los tres años de su gobierno: la relación con Argentina. "Relación por la que tantas veces soportó críticas de la oposición y del propio Frente Amplio. Relación a la cual, según dijo, defendió para no afectar el turismo y el comercio y avanzar en el dragado del Canal Martín García".
Pero, acaso, ¿se resolvió algo pese a las intenciones uruguayas?
Actualmente, el punto de mayor discordia que se desató entre Uruguay y la Argentina el año pasado y que continúa sin solución es justamente el de las obras de profundización del dragado en el canal Martín García. Uruguay reclama la creación de una empresa binacional para realizar obras de mayor calado del río, que permitan la instalación de un puerto en sus costas. No es un tema menor: le implicaría un ingreso de más de US$ 150 millones anuales. La intención es llevar de 34 a 36 pies de profundidad el canal para que puedan circular barcos del lado uruguayo.
La Argentina no sólo demoró la realización de esas obras, sino que postergó los llamados a licitación para las obras de mantenimiento del dragado, que habían sido opacados por las denuncias de pedidos de coimas que hizo el ex embajador uruguayo Francisco Bustillo al ex representante argentino en Montevideo Roberto García Moritán.
También las trabas a las importaciones de productos de la Banda Oriental que impuso Guillermo Moreno están erosionando a la economía uruguaya y, al parecer, colmaron la paciencia de Mujica.
A esto se le sumó el cepo cambiario al dólar que impuso el Gobierno y que durante el verano frenó el aluvión de turistas argentinos a Punta del Este.
En la Argentina, hay quizá menos reproches. Le exigen a Mujica que muestre informes transparentes del impacto medioambiental de la pastera de Botnia, y también le cuestionan a Montevideo sus coqueteos con Brasil.
De hecho, ayer, mientras escandalizaban sus palabras, Mujica se reunía con el ex presidente de Brasil Lula da Silva para hablar del futuro de la región con la sombra de la Argentina como telón de fondo.
Pero, ¿qué pasa si Brasil no resulta un eficiente interlocutor?
El canciller brasileño, Antonio Patriota, lanzó ayer serias críticas hacia al país. Dijo que el comercio bilateral entre la Argentina y Brasil es menos que satisfactorio debido a las trabas a las importaciones que mantiene el Gobierno, y que perturban también a Mujica.
"No estamos mal, pero hay áreas problemáticas que requieren de mayor atención", agregó el funcionario, ante una comisión de Relaciones Exteriores del Senado de su país. E insistió en que los sectores de calzados y textiles han sido particularmente afectados por medidas restrictivas del Gobierno argentino, según un despacho de la agencia 'EFE'.
Patriota reflotó los conflictos comerciales entre ambos países a pocos días de difundirse el último dato de la balanza bilateral, que mostró en el primer trimestre de 2013 un superávit para la Argentina después de diez años.
Según datos oficiales brasileños recopilados por la consultora 'Abeceb.com', la balanza fue superavitaria para la Argentina en marzo en US$67 millones, en el segundo saldo positivo seguido. El saldo se debió a un crecimiento en las exportaciones del 13% interanual y una contracción de las compras del 2,1%. En el trimestre, el superávit alcanzó los US$82 millones, con un incremento en las ventas del 16% y una disminución en las importaciones del 10% interanual.
"A Brasil se le acaba la paciencia estratégica y se espera un enfriamiento de los vínculos bilaterales, al nivel de acuerdos de colaboración en diversas áreas", aseveró 'Abeceb.com' en un reporte.
Patriota se refirió a algunas señales de preocupación por beneficios a terceros países por parte de la Argentina, denunciadas por empresarios brasileños. "De confirmarse ese desvío de comercio, representaría prácticas contrarias a los intentos por fortalecer el Mercosur", consideró el canciller. En Brasil mencionaron preferencias hacia productos de origen chino, que importadores argentinos descartaron.
En concreto, la importación de alimentos provocó un nuevo cruce entre ambos países. Empresarios brasileños y argentinos afirmaron que el país vecino no se benefició por la apertura de importaciones de alimentos que implementó el Gobierno la semana pasada.
"Se habrían facilitado el ingreso dentro de acuerdo con supermercados (por el congelamiento de precios) productos enlatados de Israel, quesos franceses, jamón crudo de España y Parma (Italia), algunas cervezas belgas y pastas italianas," afirmó el gerente de Relaciones Institucionales de la Cámara de Importadores (Ciara) Miguel Ponce. Este tipo de productos premium comenzaron a mostrarse en las góndolas en los últimos días.
"Pero el ingreso de alimentos premium brasileños (como ananá o algunos enlatados) no se dio. El ananá sigue endurecido para la aprobación de la Djai (la declaración jurada de anticipo de importaciones)", dijo Ponce.
Según el economista de ese país José Roberto Mendonça de Barros, de la consultora MB, una de las razones de la caída del comercio exterior brasileño (que el año pasado ya desaceleró) fue la exportación mucho menor para Argentina.
Y se suma al que cunde en Uruguay y en Paraguay. En Uruguay, la Argentina pasó de ser el segundo destino de sus exportaciones a transformarse en el quinto.
En tanto, el presidente de Paraguay, Federico Franco, insistió en la gran asimetría entre los países vecinos y, durante una gira por USA, reclamó: "El bloque tiene que replantearse sobre la base de que los países chicos puedan tener mayores condiciones".
Cabe recordar que Paraguay fue suspendido del Mercosur el 28 de junio de 2012 en respuesta al juicio político que resultó en la separación del cargo del entonces presidente, Federico Lugo.
Claro está que los problemas de Mercosur crecen minuto a minuto.
¿Una de la razones por las cuáles Uruguay se anotó en la cumbre de Presidentes de la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú)?
La próxima cumbre de ese bloque se realizará el próximo 23 de mayo en Colombia, y contará como hecho especial con la presencia de los jefes de Estado de 5 países observadores de este bloque regional: Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Guatemala... y Uruguay.
El ex mandatario Tabaré Vázquez intentó en su momento una negociación bilateral con USA, pero Lula da Silva y Néstor Kirchner lograron detenerlo bajo el argumento de que el Mercosur negocia en bloque.
Hoy el Mercosur flaquea, la relación Argentina-Brasil pasa por un mal momento y Néstor Kirchner está muerto. ¿Qué podrá hacer "la vieja terca"?
# Antecedentes
El vicepresidente Danilo Astori admitió el 21 de marzo en una entrevista con el diario 'El País' que las relaciones económico-comerciales con Argentina estaban "en el peor momento" en "mucho tiempo" y opinó que las medidas del gobierno kirchnerista perjudican "notablemente" a Uruguay.
Una advertencia similar había realizado el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, en una reunión con empresarios de la alimentación en setiembre de 2012. "Señores, olvídense de la Argentina para exportar", les había dicho el ministro a los exportadores.
El 28 de junio se realizará en Montevideo la próxima cumbre del Mercosur. Mujica será anfitrión de Cristina Fernández, Dilma Rousseff (Brasil) y del futuro presidente de Venezuela, a quien le entregará la presidencia protempore del bloque.