Quien salió a despegarse y a desmentir su participación fue el embajador argentino ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero y negó cualquier tipo de participación en una campaña de desprestigio contra la, ahora, ya máxima autoridad de la Iglesia Católica, Jorge Bergoglio "Es absolutamente falso todo lo que dice Román Lejtman en las dos notas. Es un relato absurdo y cualquiera que conoce cuestiones del Vaticano puede darse cuenta", dijo Cafiero al sitio lanación.com.
Y agregó: "Es todo una fantasía y ante semejantes mentiras me siento muy débil y desconcertado... Es un intento de dañar el trabajo de nuestra embajada".
La veracidad de los dichos de Cafiero son cuestionados, ya que en la elección anterior en el año 2005, donde fue elegido Joseph Ratzinger, fue distribuido en Roma y el Vaticano, en italiano un libro que denostaba al cardenal argentino, con la firma del periodista Horacio Verbitsky.
Este martes 19/03, los diputados nacionales Alfredo Atanasof (Peronismo Federal-Buenos Aires) y Patricia Bullrich(Unión por Todos-CABA) reclamaron que se convoque “de manera urgente al director de la SIDE, Héctor Icazuriaga, para que explique la posible intervención de la Secretaría en la campaña de desprestigio contra Jorge Bergoglio”.
Los legisladores agregaron que Bergoglio resultó “acusado falsamente de haber sido cómplice de la comisión de delitos de lesa humanidad, como la colaboración con la dictadura militar en el caso del secuestro y tortura de dos sacerdotes jesuitas de su diócesis”.
Por ese motivo, pidieron que se investigue “en forma urgente, cómo, cuándo y quiénes armaron la causa contra el recientemente elegido Papa” y añadieron que “la construcción de causas falsas es un delito, siendo además una utilización vergonzosa que subalterniza cualquier política de Derechos Humanos”.
El proyecto de resolución de ambos legisladores nacionales señalaron que la presentación del mismo “tiene como objetivo exigir explicaciones sobre las responsabilidades en el armado de la causa de desprestigio, entendiendo que la Secretaría de Inteligencia debe brindar toda la información que tiene al respecto así como expedirse con relación a la existencia de agentes de esa agencia involucrados en tamaña operación”.
Los diputados nacionales declararon además que las acusaciones y el desprestigio que se intentó instalar por parte del oficialismo son inconsistentes “la Justicia argentina no sólo demostró la falsedad de dicha acusación, sino que informó que si bien el sacerdote prestó declaración como testigo en la causa ESMA, nunca estuvo ni siquiera imputado ni sospechado de la comisión y/o colaboración en delitos de lesa humanidad”.