CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En un reciente artículo del diario Página12, el periodista y exdirector de Télam Martín Granovsky recordó que mientras se elegía al sucesor de Juan Pablo II, que había fallecido en 2011, el entonces obispo de Morón, Monseñor Justo Laguna, recibió del por entonces Sustituto de la Secretaría de Estado para Asuntos Generales, el argentino Leonardo Sandri, el siguiente consejo: "Mejor rezale a San José para que éste no sea papa”.
Otrasfuentes señalan además que fue el mismo Sandri militó desde el Vaticano para que Bergoglio no fuera electo al frente del Episcopado argentino.
En los últimos días de Juan Pablo II, Sandri fue una figura clave. No sólo le tocó transmitirle al mundo el deceso del Sumo Pontífice de origen polaco, sino que además fue la "voz" del fallecido Papa cuando este tuvo, en sus momentos finales, dificultades para hablar.
Y aunque en la Casa Rosada no se comprometieron demasiado con la elección del sucesor de Joseph Ratzinger, se sabe que si preferían a un argentino como Papa ese era Leonardo Sandri. De acuerdo al Diario Perfil, la figura de Sandri resultaba "simpática" por su poca intromisión en temas políticos. Y a diferencia de Bergoglio, al que el Gobierno le rechazó 14 pedidos de audiencia, Sandri fue recibido por Cristina Fernández a fines de 2012.
Hay quienes confían que de todas formas Sandri nunca iba a ser Papa. Versiones vaticanas indican que sobre el cardenal pesa el antecedente de la detención en la casa de un familiar suyo de Francisco Javier Trusso, hijo de Francisco Trusso, 1er embajador de Carlos Menem en el Vaticano, por la quiebra fraudulenta del Banco Comercial de La Plata.
Según la versión, la casa en la que Trusso se entregó a la policía bonaerense en 2003 en la localidad de Miramar le pertenecía a la hermana del frustrado candidato a Papa.