El caso del cura que estaba bajo responsabilidad del ahora Papa Francisco durante la última dictadura militar y fue secuestrado, es uno de los argumentos del cristinismo para cuestionar a la figura de Bergoglio.
El primero que defendió y echó por tierra esta acusación fue Adolfo Pérez Esquivel: “A Bergoglio se lo cuestiona porque se dice que no hizo lo necesario para sacar de la prisión a dos sacerdotes, siendo él el superior de la congregación de los Jesuitas. Pero yo sé personalmente que muchos obispos pedían a la junta militar la liberación de prisioneros y sacerdotes y no se les concedía", recordó el Nobel de la paz.
Ahora Lorenzetti pidió respetar el "principio de la inocencia".
"Más allá de que haya personas o alguien que esté disconforme o diga que podría haber hecho esto o lo otro, lo cierto es que no hay absolutamente ninguna imputación concreta" contra Jorge Bergoglio, agregó desde Roma, donde integra la comitiva oficial que encabeza la presidenta Cristina Fernández para la asunciòn del Sumo Pontífice.
Consultado por radio Continental respecto de algunas imputaciones realizadas por dirigentes kirchneristas contra Bergoglio por su supuesta complicidad con la dictadura, Lorenzetti consideró que "no se puede hablar de algo donde hay una persona absolutamente inocente".
Además, sostuvo que la designación de Jorge Bergoglio como nuevo Papa "es un gran cambio" para "todos" los argentinos, y destacó que "humildad, diálogo, luchar contra la pobreza, es lo que necesita el mundo actual".
Según Lorenzetti, la designación de Bergoglio como el nuevo papa Francisco "es un tema muy importante" y "a los argentinos, más allá de la posición que cada uno tenga en un aspecto específico, nos debe interesar a todos y todos debemos apoyar esto".
"Hay que mirar lo que se abre para delante. Si hacemos fuerza todos juntos en apoyar este proceso, que va encaminado hacia el diálogo, hacia la idea de la igualdad, del beneficio de los pobres, es una puerta importantísima", opinó.
Recordemos que Lorenzetti, quien se encuentra en una tensa relación con el Gobierno nacional, fue invitado protocolarmente por Cristina para formar parte de la comitiva oficial que viajó a Roma. Pero tanto el presidente de la Corte como Ricardo Alfonsín viajaron por su cuenta.