En el artículo que firma Raúl Kollamen en el paraestatal matutino Página/12, "(...)
tanto allá como aquí existe consenso en que debe seguirse el modelo, el rumbo trazado por Chávez. Esto tiene obviamente un peso decisivo en Venezuela, donde se realizarán las elecciones el 14 de abril: todo indica que Nicolás Maduro, señalado por el propio Chávez como su sucesor, parte con una enorme ventaja. Casi el 60% lo votaría, frente a apenas un 30% que respalda a la oposición. Lo que también se percibe es que se mantiene el eje Brasil–Argentina–Venezuela como fuente de liderazgo en Latinoamérica. (...)".
La apuesta es obvia: el Frente para la Victoria quiere subirse al triunfo muy probable del Partido Socialista Unido de Venezuela.
El Frente para la Victoria, a quien le fue muy bien en 2011 con el 'marketing del luto', no tiene un escenario similar en 2013 pero ha decidido intentar obtener algún beneficio del 'marketing del luto' bolivariano, especulando con la relación entrecha entre los Kirchner y Chávez Frías.
Para avanzar en ese objetivo, Bacman/Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP) afirman haber entrevistado 800 personas en la Argentina y 500 en Venezuela, mediante entrevistas telefónicas. El trabajo se terminó de procesar este sábado 09/03 y, en términos técnicos, se formuló sobre la base de preguntas espejo (es decir, idénticas allá y acá).
Una conclusión consiste en que en la Argentina, 3 de cada 4 personas (75,6%) dicen que Chávez Frías “fue un gran transformador de la realidad venezolana y logró que los sectores más desfavorecidos accedan a nuevos derechos”.
Conceptos similares provoca en sectores sociopolíticos argentinos Fidel Castro Ruz. Sin embargo al Frente para la Victoria nunca se le ocurriría utilizar una eventual muerte de Casto para sumarle intención de voto al kirchnerismo cristinista, en especial porque con Cuba siempre existió una sospecha mutua entre los Kirchner y los Castro Ruz. En cambio con Chávez hubo una relación importante, y hasta se afirma que se compartió la escala de valores políticos, socio-económicos y comerciales.
Bacman dijo a Kollman, intentando llevar agua para el molino del 'marketing del luto' K: “Hoy la Presidenta tiene un 36 o 38 por ciento de apoyos incondicionales. Personas que la votarían sí o sí. Es lo que llamamos el núcleo duro del kirchnerismo. Pero en la encuesta, las opiniones favorables tanto de Chávez como de CFK. y sobre todo de Néstor Kirchner, van mucho más allá de quienes los votarían. Yo creo que hay un reconocimiento a líderes que dan la pelea, que se juegan por su país, incluso perdiendo la vida como en el caso del bolivariano y el santacruceño. ‘Yo no los voto, pero los respeto’, parece decir una franja. La imagen positiva altísima de Néstor se ha mantenido estable desde su muerte.”
Es decir que Bacman no solamente está pensando en la necesidad de reflotar la imagen de Néstor Kirchner, probablemente en imágenes con Chávez Frías, sino en subir al FpV al tren de la victoria muy probable de Nicolás Maduro, en Venezuela.
"La prensa y los partidos de oposición desde hace años asimilan los procesos políticos de Venezuela y la Argentina o, con más precisión, al chavismo y el kirchnerismo, aunque les cuesta deducir las consecuencias de ese parangón y se pierden en un laberinto de ficciones. Al aproximarse la muerte anunciada de Hugo Chávez Frías pasaron a una etapa superior del espejismo: Cristina estaba tratando de ocupar el liderazgo que quedaría vacante, repitieron. Es cierto que CFK sabía que el pronóstico era sombrío porque lo escuchó de boca del propio ex presidente Fidel Castro, quien le dijo que la situación era irreversible. Pero la hipótesis sobre el operativo relevo de Chávez por Cristina sólo se basa en los prejuicios de quienes la instalaron, por incomprensión de los respectivos procesos políticos.
La vida te da sorpresas
Por eso las abrumadoras manifestaciones de dolor en la despedida de Chávez los tomaron por sorpresa, como un espejo del azoramiento que mostraron el día en que murió Néstor Kirchner. Dos grandes damas del espectáculo llegaron a denunciar que no había sido un sentimiento espontáneo sino una escenificación de Fuerza Bruta y que Kirchner era demasiado alto para ese ataúd. El diario español ABC afirmó ahora que el féretro que cubrió un trayecto de ocho kilómetros de calles y avenidas de Caracas acompañado por dos millones de personas no contenía el cuerpo de Chávez, cuando el único fraude probado fue la foto falsa en la tapa de su colega El País.
El cuadro que acompaña esta nota muestra el impacto extraordinario de los catorce años de Chávez en la presidencia de Venezuela. Por legítimo que sea cuestionar la inflación, la corrupción, las interminables cadenas nacionales, la manipulación de la Justicia, los conflictos con la prensa, la fuga de capitales, el raquitismo de la industria, la dependencia alimentaria de las importaciones desde Estados Unidos, quien ignore la transformación social producida y su impacto profundo y duradero sobre la conciencia social de las masas venezolanas, se condena a la incomprensión y la inoperancia. Y esto sí vale también para la Argentina de los Kirchner y los demás procesos populares de la región. La oposición venezolana reaccionó esta vez con una cautela aprendida a fuerza de reveses. Este proceso autocrítico comenzó el año pasado con la designación como candidato presidencial del empresario y abogado Henrique Capriles Radonski, quien como Chávez comenzó a vestirse con los colores de la bandera y abandonó la diatriba desestabilizadora por un discurso moderado, de sensibilidad social e impostación bolivariana.
La recompensa fue una alta votación, próxima al 45 por ciento, aunque la denuncia de un fraude constitucional por la asunción de Nicolás Maduro recuerda que siempre es posible una recaída. Cristina y Chávez fueron reelectos con el 54 por ciento y el 57 por ciento premió al presidente ecuatoriano Rafael Correa por la reducción de la pobreza y de las desigualdades, el aumento del empleo, la transferencia directa de ingresos a los más necesitados, la inversión sostenida en vivienda, salud, educación e infraestructura. En Ecuador el segundo candidato más votado, que fue un banquero, apenas superó el 20 por ciento, mucho más cerca del 17 por ciento de Hermes Binner en la Argentina que del 45 por ciento de Capriles Radonski en Venezuela. “Millones que fueron alfabetizados, millones que tuvieron por primera vez salud, educación, vivienda, porvenir, ejemplifican la vida y la militancia de Chávez. Fue un liberador de mentes y rompió una estructura cultural y mental de muchísimos compatriotas que creían que no era posible otra Venezuela”, dijo Cristina.
“Chávez sabía que las razones para estar en el gobierno eran hacer que el pueblo de Venezuela se sintiese orgulloso, que pasase a tener derechos, trabajo, salud y la posibilidad de estudiar. Obviamente, enfrentó una oposición muy férrea, como todos los gobiernos progresistas enfrentamos en América latina”, completó Lula. Hasta el ex presidente estadounidense Jimmy Carter destacó que “la tasa de pobreza en Venezuela se redujo dramáticamente”, como consecuencia del “profundo cambio” impulsado por Chávez “para favorecer a aquellos sectores que se sentían ignorados o marginados”, a “quienes transmitió esperanza y poder”, además de unirse “a otros líderes de América Latina y el Caribe para establecer nuevas formas de integración”.