En su aparición mediante declaraciones a radio Vorterix, Schiavi dijo una frase que quedó resonando en la cabeza de los interesados: que su secretaría no se encargaba de monitorear el uso de los millonarios subsidios que recibían los Cirigliano, sino de controlar que los trenes salieran a horario "y no tuvieran los vidrios rotos".
Algunos interpretaron que Schiavi hablaba del Gobierno en general. Pero otros, que con esas palabras apuntaba directamente al ministro de Planificación, Julio De Vido, que durante año regenteó el reparto de las subvenciones a esa y otras empresas privadas.
En su show mediático de este jueves, Randazzo, que se quedó con la potestad que supo tener De Vido en el áre a de Transporte, quiso diferenciarse de lo que pudo haber sido la gestión de su antecesor en la materia, a partir de las declaraciones de Schiavi.
"El Estado tiene que controlar y regular el transporte público". Fue una generalidad, pero con el contexto de fondo pareció ser una respuesta al exsecretario y un aviso: Si antes el Estado (el Gobierno) no controlaba, ahora lo tiene que hacer. Y él es el responsable de que ello ocurra.
Randazzo reivindicó su gestión. Dijo que "hay mucho trabajo por realizar pero estamos en el camino correcto"
"Junto a la Presidenta, estamos evaluando la situación de todas las líneas del área metropolitana para avanzar en su renovación completa", aseguró. "Se está cumpliendo con el pedido de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de que el transporte público cuente con toda la tecnología que tiene que tener en el siglo XXI", agregó.