"Concretamente, la diputada Alonso interrumpió cuando estaba hablando el jefe de bloque nuestro. Lo que dijo Larroque ni lo escuché", sostuvo.
"No es sólo palabras. Acá hay legisladores que hacen cuestiones gestuales -a mi gusto- asegurándose para salir en cámara", dijo Conti, en diálogo con radio La Red.
"Doy mi opinión cruda, como la pienso. El show mediático se ha trasladado a la política", agregó.
"Yo ayer también gritaba cosas. Ayer le grité marmota a Prat Gay. Me cargaban mis compañeros diciendo que con esa palabra delataba la edad que tengo", aseguró. Consultada sobre las razones del grito, contestó: "Bueno, porque, el agravio que ellos imponen, uno también algo les dice. Ser buenos y edicados no sirve para nada en este contexto".
"Nos gritamos cosas, de todo. Hay siempre un momento de la sesión en la que uno se grita cuestiones. No hay que actuar una sensibilidad victimizante. Cuando se agravia a Cristina Fernández de Kirchner, se agravia a cada uno de los militantes, dirigentes, los que ocupamos cargos. Esto ha llegado a grados insoportables", justificó.
En diálogo con radio La Red, Conti habló también del ardid K de hacer reasumir a dos diputados que habían renunciado y pedido licencia en la Cámara baja.
"Banco lo de los diputados Mirkin y Eliceche porque no importa el costo que hay que pagar por el proyecto. Es un orgullo que hayan venido", lanzó.
"No es avivada. Un legislador con licencia, desde todos los tiempos, que viene y se sienta en la banca, queda automáticamente levantada la licencia. Es lógico, porque un diputado con licencia no permite que se sienta otro", explicó, en refencia a Carlos Eliceche.
Respecto a Beatriz Mirkin, quien había presentado la renuncia como diputada para asumir como ministra en Tucumán, Conti aclaró que la renuncia "no había sido tratada en el pleno de la cámara".