"La República Argentina está especialmente preocupada por la posibilidad, confirmada por primera vez por el Gobierno británico en 2003, de que este estado estuviera introduciendo armamento nuclear en el Atlántico Sur", señaló Zuain, que agregó que el Gobierno argentino lamenta profundamente que el Reino Unido hay desoído las denuncias formuladas sobre esta situación.
Según la agencia EFE, nuestro país responsabilizó al Reino Unido de una injustificada y desproporcionada presencia militar en el Atlántico Sur, "que incluye desplazamientos de submarinos con capacidad de portar armamentos nucleares en la zona desnuclearizada".
Pero el tema armas en relación a las Malvinas también fue recogido en Inglaterra. En este caso la denuncia corrió por cuenta del tabloide The Sundays Times que aseguró que la Argentina está construyendo un misile que "podría amenazar" a las "Falklands", tal la denominación británica para el archipiélago.
De acuerdo al artículo firmado por Mark Hookham y David Leppard, el gobierno argentino está "desarrollando tecnología misilística que podría amenazar a las Falklands Islands al mismo tiempo en que sus relaciones con Irán -que tiene significantes capacidades en misiles- parecen ser cálidas".
El artículo, aunque no lo menciona, hace referencia al memorándum de entendimiento firmado entre ambos países para la investigación de la voladura de la AMIA y que significaría un punto de acercamiento en las relaciones.
El tabloide publicó este domingo (24/2) que "ha conocido que científicos militares en la Argentina están construyendo un cohete capaz de ser disparado a una altitud de cerca de 250 millas" y agrega que "los expertos creen que tal tecnología podría desarrollar un misil con rango de altura de 372 millas".
Eso "lo pondría facilmente en el rango de las Islas, que están a alrededor de 300 millas de la Argentina y podría transformar el balance de poder en el Atlántico Sur".
De acuerdo al diario, en 2009 el gobierno de Cristina Fernández intentó reflotar el proyecto 'Condor II', clausurado por la administración de Carlos Menem, y para ello la estatal Fabricaciones Militares interesó e 2012 a la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (Cavim), sancionada una semana antes de la publicación del artículo por el Departamento de Estado norteamericano a raíz de la sospecha de operaciones vinculadas con tecnología misilística con Teherán.
"Es completamente descabellado y perverso pensar que en realidad nuestro país firmó un acuerdo con Irán para avanzar en el esclarecimiento del brutal atentado a la AMIA porque habría oculto un proyecto de misiles a través de Venezuela", sostuvo el ministro en un comunicado que antes afirmó que "no existe ningún acuerdo para fabricar misiles con Venezuela y mucho menos con Irán".
No obstante, The Sunday Times señala en su artículo que el exministro de Seguridad británico Lord West creyó que la única "razón logica" para el desarrollo del supuesto misil "era amenazar a las Islas". El exfuncionario fue instado por los servicios de inteligencia a mantener "un ojo muy cerca" del presunto programa, dijo el diario británico.