Pero resultó que los abogados de esa trama son empleados suyos, o eran, mejor dicho, porque fueron despedidos.
Filtrada la información a la prensa, la Presidente tuvo que salir a reparar el papelón que le hizo pasar Moreno públicamente y echó a los letrados implicados en la “estafa” que ella misma denunció: Juan de Dios Cincunegui, Luis Romiti y el asesor en el Senado, Eduardo Baeza.
Se trata de allegados a funcionarios de primera línea pertenecientes al entorno político de Axel Kicillof (Cincunegui, es allegado a La Cámpora), de la senadora nacional Nanci Parrilli, hermana de Marcelo Parrilli, el secretario General de la Presidencia de la Nación Argentina (Eduardo Baeza); y del secretario de Medio Ambiente de la Nación, Juan José Mussi (Luis Romiti).
Para peor, el lunes 04/01 Cristina se había quejado justamente de la agilidad de la justicia en los casos de funcionarios implicados en hechos de corrupción. Dijo Ella: "Cuando se trata de funcionarios hay una cola larga de jueces para hacer justicia, cuando se trata de privados o de bancos, no. Hay que repensar la administración de la justicia".
Moreno ya estuvo en ‘penitencia’ con Cristina tiempo atrás, pero la Presidente de a poco lo perdonó, tras algunos retos en público.
Otro duro traspié de autoría del Secretario de Comercio es el que el Frente para la Victoria sigueintentando que nunca se recuerde: aquella vez que la Presidente de la Nación realizó anuncios sobre Papel Prensa basada en un relato de Lidia Papaleo, ignorando que María Sol Graiver, hija de David Graiver, e Isidoro Graiver, hermano de David, habían documentado un desmentido a todo lo que afirmaba Papaleo.
En julio pasado la Presidente le reprochó al Secretario de Comercio la falta de efectos positivos de las medidas de control sobre el comercio exterior y el mercado cambiario por el resurgimiento del dólar paralelo como tema de agenda pública y política.
En un acto público Cristina le había dedica la frase: “¿Por qué tiene esa cara? Moreno, no me mire como Angelici lo miró a Riquelme”.
Otro papelones
En mayo pasado, durante la gira a Angola, Cristina casi echa a Héctor Timerman de su Gabinete, porque el Canciller no le informó que la expropiada Repsol es el principal operador petrolero en ese país. De eso se enteró en una reunió privada con el presidente José Eduardo Dos Santos.
En la famosa gira por USA sufrió las agudas preguntas de alumnos de Harvard y Georgetown, aunque no desinformada pero sí mal asesorada. Luego el embajador en ese país fue reemplazado.
En setiembre pasado, la Presidente anunció, tal como lo había adelantado Urgente24, modificaciones a las medidas adoptadas en el marco de la comisión que lidera el viceministro de Economía, Axel Kicillof.
Las disposiciones ideadas por el joven funcionario produjeron la parálisis de la industria del biocombustible, principalmente en las pymes, con la consecuente suspensión de personal. Antes Kicillof le había prometido a Cristina que con la expropiación de las acciones de Repsol en YPF retomaría el control de la petrolera y generaría un importante ingreso de divisas, nada de eso pasó. YPF no consigue inversiones y la importación de combustibles aumentó con la consecuente salida de divisas.