Peralta también se refirió al mecanismo utilizado por el cristinismo local para dejarlo fuera del cargo. "Se está queriendo instalar la posibilidad de un juicio político, mediante una denuncia de unos intendentes que no tienen ningún sentido". Y fue contundente: "No me cabe duda que me quieren echar de la gobernación".
El gobernaedor además explicó los puntos de su distanciamiento con el Gobierno Nacional. “Me desayuno por C5N que espiaba a la presidenta. Una cosa ridícula. ¿Para qué espiaría yo a la Presidenta? Usted vio el despliegue de los medios nacionales que responden a esa línea política”, recordó.
En cuanto a el envío de recursos, Peralta reveló que "a partir del mes de enero nos dejaron de mandar $40 millonesque venían del ANSES".
Sobre la relación con la presidente Cristina Fernández, Peralta resumió: “No tenemos diálogo, yo no puedo dialogar ni estar al lado de Cristina cuando se dice que la espío”, remarcó.
Peralta se refirió también a "los ataques a algunos gobernadores" como "Scioli o (José Manuel) De la Sota", ante quienes él mismo, dijo, "es un poroto" porque el primero "gobierna una provincia de 16 millones de habitantes".
"Me parece que hay que tener cautela cuando se lo cuestiona o cuando se lo ataca buscando trasladar todas las responsabilidades a él de todas las cosas que pasan", dijo en referencia al bonaerense.
"Necesitamos que se mire al país federalmente y no se nos trate de traidores o se nos discrimine con violencia verbal", reclamó. Seguidamente, el mandatario patagónico expresó que el escrache "es una metodología que debemos desterrar" en referencia a lo ocurrido con Amado Boudou y Axel Kicillof, pero "la violencia verbal también debe ser desterrada", remarcó en referencia al gobierno nacional.