Sin embargo, por estas horas la Armada Argentina se aferra a la esperanza de que, habiendo asegurado su triunfo en 1ra. vuelta en los recientes comicios, John Dramani Mahama, vicepresidente de Ghana a cargo de la Presidencia desde a muerte del mandatario John Atta Mills, le conceda el permiso de salida a la fragata Libertad en las próximas horas, quizá antes que se conozca la decisión del Tribunal Internacional del Mar, con sede en Hamburgo, Alemania, que también se espera favorable a la Argentina.
Desde 1873 nunca una promoción de futuros oficiales navales egresó sin completar su viaje anual a bordo de algún buque-escuela, o argentino o de un país amigo (como fue el caso del bergantín-goleta Esmeralda, de la Armada chilena, entre 2004 y 2006).
En la Armada tienen la esperanza de que el presidente Mahama autorice en las próximas horas la liberación de la fragata ARA Libertad y los futuros oficiales que egresan puedan ir a buscarla, para reparar el bochorno del egreso sin buque, que ocurrirá hoy, martes 11/12.
Pero más expectante que ellos se encuentra la Presidente de la Nación, que tiene previsto un acto con todos los graduados de los colegios militares, la próxima semana en el Colegio Militar, y querría concurrir a la tradicional entrega de sables teniendo alguna noticia positiva de la embarcación tradicional de la Armada Argentina.
¿Habrá noticias el sábado 15/12? ¿Ghana enviará una señal antes? Entre esas preguntas transcurrirá la ceremonia hoy, de la que participarán el Centro Naval, la Liga Naval Argentina, los institutos nacionales Browniano y Sanmartiniano y los agregados navales de países extranjeros.