"A partir del fallo del Tribunal de Apelaciones del Estao de Nueva York, que ratifica en todos sus términos el del juez Griesa, hay igualdad de condiciones entre los acreedores de títulos argentinos que entraron en el proceso de reestructuración de la deuda en el año 2005 y los que quedaron excluidos", aclaró Castro.
Entonces, "en el caso de la Argentina insista en que no va a pagar" a estos últimos, "el conflicto no es más con los denominados hold douts o fondos buitre, sino con la Justicia de USA", dijo el analista y agregó que, en la misma línea, "en el caso del embargo de la Fragata, el conflicto ya se mantiene con el Estado de Ghana y no con una extensión de los fondos que quedaron afuera de la reestructuración".
Asimismo, añadió otro dato: "El grado de inserción internacional de Venezuela y Cuba es muy superior al de la Argentina en este momento. Esto, más que una política exterior determinada, hay que atribuirlo a que Argentina prácticamente ha cortado los vínculos tanto con el sistema financiero internacional, así como con el conjunto de países avanzados que están en el Club de París", con el cual también se mantiene una deuda en default.
Según Castro, "la Argentina se encuentra en una situación de conflicto con el conjunto del sistema internacional. Tampoco ha pagado los juicios perdidos en el caso sel tribunal arbitral del Banco Mundial. Y por otro lado se encuentra denunciado y sancionado en la Organización Mundial de Comercio, por las medidas de control de cambio y de las importaciones".
En este marco, sentenció: "Lo de la Fragata es una humillación que el país está recibiendo de manera sistemática por su aislamiento, que en términos políticos, es por su debilidad política internacional".