El director interino afirmó que el lunes Ghana presentará una denuncia contra el barco por desacato.
Además, "planeamos cortarles a partir del lunes (...) el agua, la electricidad y el combustible", declaró Lawrence Atumbine, portavoz del puerto.
Según el Ministerio de Defensa argentino, empleados del puerto "ubicaron una grúa" con el fin de acceder al buque, tras haber cortado el suministro de agua y luz, y ante tal situación el capitán recibió la orden de levantar la planchada para evitar el abordaje.
"Quiero creer que alguien está viendo cómo salir de esto", planteó el vice de la Liga Naval, Fernando Morales. "El juez puede determinar que metan presos a los tripulantes, pero esta vez no van a ser estibadores portuarios –como la semana pasada-, sino que van a ser señores armados con fusiles. Y lo más probable es que los marinos tengan que rendirse. ¿Vamos a dejar que 44 marinos argentinos queden detenidos?", se preguntó en declaraciones radiales.
"Me parece que llegó el momento de pensar que no es tan avasallante que nos corramos 1000 metros. Nos van a correr por las malas y eso va a ser peor. Hay 44 hombres que hace mucho tiempo que están ahí y no están entrenados para estas situaciones", completó Morales.
Un total de 280 marinos fueron evacuados y llegaron el 25 de octubre pasado a la Argentina, mientras a bordo del buque quedaron el capitán y 44 tripulantes para garantizar el mantenimiento y la seguridad.
El buque está retenido desde el 2 de octubre por orden de un tribunal de Ghana que aceptó el reclamo del fondo especulativo NML Capital, con sede en las Islas Caimán, por US$370 millones por bonos de la deuda impagos desde el default declarado por la Argentina en 2001 por US$100.000 millones.
Ese fondo no ingresó a la reestructuración de la deuda impaga que la Argentina realizó en 2005 y 2010 y que involucró al 93% de los tenedores de bonos.