Según The Chronicle, 4 horas después llegó al puerto la embajadora argentina en Nigeria, Susana Pataro, para negociar con la GPHA.
También llegó al puerto para mediar el comodoro Akoto Bunso, de la Flag Officer Commanding (FOC) Eastern Naval Command, a quien le fue permitido subir al buque escuela.
"Ellos se niegan a dejar el amarradero número 11, así que se van a quedar ahí... Y nosotros vamos a ir a la Corte para que se cumpla el traslado al amarradero número 6, a menos de un kilómetro del amarradero donde se encuentra ahora la fragata", explican en Tema, puerto de Ghana, en referencia a los marinos argentinos.
La fragata ocupa un amarradero que le provoca a la autoridad portuaria (Ghana Ports and Harbours Autohority (GPHA) una pérdida diaria de US$ 60.000, que deberían pagar otros buques por amarrar en el N°11.
Los argentinos no quieren hablar con los ghaneses. Permanecen arriba del barco.
Según The Chronicle, las autoridades ghanesas volverán a intentar mover el buque si voluntariamente no abandonan el muelle 11.