"El lunes y el martes expertos legales de Irán y Argentina mantuvieron las negociaciones sobre la AMIA, y acordaron continuar negociaciones en el futuro", reveló imprevistamente el portavoz Ramin Mehmanparast al sitio web del ministerio de Exteriores iraní.
La fecha y el lugar de la próxima ronda de discusiones serán definidas por "los canales diplomáticos", añadió el funcionario, según consigna la agencia AFP. Mehmanparast no ofreció detalles sobre los resultados de esta primera ronda de "discusiones".
Esta ronda de diálogo entre las dos partes en Ginebra, Suiza, había sido organizada después de un encuentro entre el canciller Héctor Timerman con su par iraní, Alí Salehi, en Nueva York el 27 de septiembre durante la Asamblea Anual de la ONU.
Los Gobiernos de Argentina e Irán acordaron explorar un mecanismo legal para esclarecer el atentado que no esté en contradicción con los sistemas legales de los dos países.
Ayer, el gobierno iraní volvió a rechazar que ciudadanos de ese país estén involucrados en el ataque a la AMIA, en medio de las negociaciones con la Argentina.
Durante su encuentro semanal con la prensa, Mehmanparast, quien a pesar de reiterar su rechazo a las acusaciones de la Justicia argentina contra ciudadanos iraníes -muchos de ellos exfuncionarios-, señaló que su país está "listo para identificar" a quienes hayan realizado el atentado.
"Condenamos el terrorismo, rechazamos cualquier acusación contra nuestros ciudadanos y declaramos que estamos listos para realizar una revisión detallada de quiénes fueron los que perpetraron este hecho", señaló Mehmanparast, según difundieron medios de prensa internacionales.
En este sentido, el vocero precisó que "las negociaciones" con la Argentina "están en curso y continuarán hasta que se llegue a una conclusión clara".
Sobre los dichos del funcionario iraní, el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, consideró que "se terminó" la mesa de diálogo entre ambos países a partir del momento en que la Cancillería iraní reiteró que sus ciudadanos no tienen vinculación con el atentado a la mutual judía.
"Sentarse en esta mesa de diálogo, en la que insistimos que no confiamos en esta presencia de Irán, y decir que sus ciudadanos no tienen nada que ver es decir que la mesa se terminó", dijo Borger. Según el dirigente, con estas declaraciones, se confirma que "Irán no es confiable", y evaluó que se trata de "una respuesta demasiado fácil y fuera de lugar cuando se habla de una mesa de negociaciones".
Desde la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) ya habían rechazado la decisión del gobierno argentino de aceptar el diálogo con Irán para intentar esclarecer el atentado que sufriera la entidad el 18 de julio de 1994.
"No podemos creer que sea confiable esta propuesta de acercamiento. Irán es un país teocrático y negacionista", expresó entonces su presidente, Guillermo Borger, en diálogo con radio Continental.
En ese sentido, consideró que es "muy incoherente toda esta cuestión" debido a que "Irán no sólo participó en el atentado contra la AMIA", sino que "también está demostrada su participación en el atentado a la Embajada de Israel".
La Justicia argentina emitió en 2006 una orden de captura internacional contra el entonces ministro iraní de Defensa, Ahmad Vahidi; el exministro iraní de Información Alí Fallahijan, el ex asesor gubernamental Mohsen Rezai, el exagregado de la embajada de Irán en Buenos Aires Moshen Rabbani, el exfuncionario diplomático Ahmad Reza Ashgari y el libanés Imad Fayez Mughniyah.
También son requeridos por la Justicia argentina el viceministro de Relaciones Exteriores para Asuntos Africanos de Irán, Hadi Soleimanpour; el expresidente iraní Alí Akbar Rafsanjani y el exministro iraní de Relaciones Exteriores Alí Akbar Velayati.
El ataque contra la AMIA (1994) sucedió a otro que destruyó la embajada de Israel en Buenos Aires el 17 de marzo de 1992 y causó la muerte de 29 personas.