Tras los correspondientes análisis, la empresa Millenium consiguió la adjudicación del servicio por los próximos tres meses, en los que brindará el servicio de traslado oficial que brinda habiltualmente el Tango 01.
La historia de los problemas con el avión presidencial comenzó en octubre de 2010, cuando la nave insignia de la Presidencia fue trasladada a los talleres de Iberia, en Madrid, la capital española, a efectos de hacerle un mantenimiento de rutina, que insumió unos 45 días; fue traído de regreso a la Argentina a principios de diciembre de ese año.
A fines de marzo del año pasado, en una inspección de rutina, se descubrió una extraña avería: un orificio de unos dos centímetros de diámetro en el compresor del motor izquierdo. Este extraño episodio originó la suspensión de todos los vuelos.
A los pocos días, arriban a Buenos Aires dos ingenieros de Rolls-Royce, quienes luego de una revisión en detalle realizada en los talleres de Aerolíneas Argentinas en Ezeiza determinan la necesidad del cambio del motor.
Por razones de urgencia, trasladaron el avión en vuelo hasta Madrid en lugar de ser reemplazado en Buenos Aires. Ya en España, y ante la imposibilidad de solucionar la avería del motor en los talleres de Iberia, esta empresa ofrece colocar uno usado y en alquiler, y deriva el motor con avería a Inglaterra.
El 6 de mayo siguiente, el Tango 01 regresó a nuestro país a la madrugada con el motor alquilado, pero enseguida se produjo una nueva avería en la misma turbina reemplazada, que obligó a detenerlo nuevamente.
Además, el 30 de agosto de este año, cuando Cristina Fernández ya se encontraba arriba de la aeronave en Río Gallegos, presta para viajar a El Calafate, un nuevo desperfecto obligó a la mandataria a descender y partir al otro día en un vuelo charter privado.
Más allá de esta historia de problemas técnicos, hay sin embargo, otro historia de problemas económicos. Se trata del default a causa del cual está detenida en Ghana la Fragata Libertad, y que no sólo dejó al Tango 01, sino también a los aviones de Aerolíneas, expuestos a cualquier intento de embargo.
El Tango 01 tiene también una larga historia al respecto. Hace poco contamos el caso de 2010, cuando notificaron que si el avión presidencial Tango 01 aterrizaba en Alemania, sería automáticamente embargado por reclamo de un grupo de bonistas alemanes que se quedaron afuera del canje de bonos de la deuda en default. El aviso llegó a la Casa Rosada cuando la aeronave estaba siendo alistada para trasladar a la presidente Cristina Fernández y a su comitiva para cumplir una gira de cuatro días por tres ciudades de ese país. Alemania es, además, uno de los acreedores de la Argentina en el Club de París, al que nuestro país le adeuda algo más de US$6.700 millones.
¿Y Aerolíneas Aerolíneas? La gran pregunta de ayer fue: ¿por qué Aerolíneas Argentinas no repatrió a la tripulación de la Fragata?
La respuesta del titular de la empresa, Mariano Recalde, fue por falta de "disponibilidad", y negó en cambio que exista temor de que las naves de la flota sufran un embargo similar al que afecta al buque escuela en Ghana.
"No había disponibilidad para hacerlo", respondió Recalde, y luego explicó que "los aviones de Aerolíneas Argentinas, sobre todo los de fuselaje ancho, estaban abocados a los vuelos regulares" en ese momento.
Aclaró, además, que la decisión de que la tripulación sea transportada en un avión de Air France "no la tomó Aerolíneas Argentinas, sino la Cancillería".
"No se hizo porque se contrató un avión de Air France que forma parte de la Alianza SkyTeam (Alianza Global de Aerolíneas) que tenía disponibilidad de recursos para hacerlo inmediatamente", afirmó.
"Nosotros volamos a muchas ciudades del exterior y no hay un riesgo que embarguen aviones de Aerolíneas Argentinas, fundamentalmente porque los aviones de fuselaje ancho no son propiedad de Aerolíneas, sino que son aviones que están en leasing o alquilados".