Vale recordar que el mismo Ricardo Jaime viajaba en aviones rentados por Cirigliano, los empresarios que debía controlar. La relación entre los cordobeses resultaba demasiado estrecha. Pero Jaime no actuaba sólo. Lo hacía bajo las órdenes de Néstor Kirchner; Néstor mandaba, y Jaime obedecía.
Hoy, a poco menos de ocho meses de la tragedia de Once, Randazzo sostuvo que el estado de los trenes "era todo un desastre" y que por ello los concesionarios "tendrán que explicarle a la Justicia" qué hicieron con los fondos millonarios que recibieron en concepto de subsidios.
En declaraciones a radio 10, el funcionario nacional afirmó: "Las concesiones de la década del 90 lo que hicieron fue desentenderse de un tema tan importante como es el servicio público de pasajeros en términos generales".
"Nosotros entendemos que ésta tiene que ser una política de Estado que tiene que ver con la inclusión", añadió. ¿Hace falta recordar que el kirchnerismo ya lleva 9 años en el poder?
Cuando se le preguntó cómo encontró la administración kirchnerista el panorama respecto del servicio de trenes, Randazzo subrayó: "muy malo, calamitoso el estado de la concesión".
"Esos mismo fueron los fundamentos de la recesión del decreto que firmó la Presidenta de la Nación (Cristina Fernández). Tanto la línea Mitre como Sarmiento, un verdadero desastre", insistió.
Si bien aclaró que desde el Gobierno nacional "no somos magos", ratificó el compromiso de la administración nacional de "mejorar el transporte público en la Argentina", tanto en el "área metropolitana" como en el "transporte de cargas".