Si bien la fianza debía ser acordada entre las partes, el monto fue establecido por el juez comercial Richard Adjei Frimpong, quien dio la orden de retener el buque.
En la carta, Ankomah afirma que envió la primera misiva a Otoo solicitando que su cliente quería una fianza de US$20 millones, es decir “menos del 5%” de lo que estableció el fallo por US$284 millones más intereses que NML pretende cobrar por los bonos defaulteados que se negó a reestructurar. Pagada la suma, la Fragata Libertad puede partir inmediatamente del puerto de Tema. Sin embargo, el gobierno argentino no respondió a la misiva.
"Nuestro cliente nos ha mostrado los informes de prensa expresando preocupación por los marinos de otras nacionalidades que están a bordo del Ara Libertad", dice Ankomah en la carta del 15 de octubre agregando que NML le ha dicho que no tiene intención de crearles problemas. "Así, en la ausencia de una fianza, NML está dispuesto a pagar los gastos de vuelo a cualquier marino a sus respectivos países natales, inmediatamente", termina la carta.
# Los tripulantes
Los tipulantes del barco saben que el tema no se resolverá mañana, por eso, desde la semana pasada ya evaluaban la posibilidad de organizar algún plan de evacuación. Los primeros en abandonar el navío serían los cadetes, seguidos por el personal que atiende a la tripulación, y por los extranjeros chilenos y uruguayos.
En medio del conflicto, algunos de los tripulantes optan por recorrer la ciudad, y hasta un grupo jugó al fútbol en el puerto mientras otro hacía ejercicio. "No se cuánto tiempo tendremos que quedarnos", aseguró el teniente Luis Melián en diálogo con el diario 'Clarín'.
El capitán de la Fragata, Lucio Salonio, empezó a pedirle combustible a los encargados del puerto para poder garantizar los servicios básicos y la seguridad de los casi 300 tripulantes de la embarcación.
Delfina, novia de Mauricio, uno de los tripulantes de la nave, aseguró en diálogo con 'Radio 10', aseguró que todos están "bien", que pueden salir y manejarse libremente.
La pareja mantiene el contacto a través de mensajes de texto, y según Delfina, "Están esperando para volver".