En las últimas horas lograron hallar y abrir el auto de Severo (ver nota relacionada).
Según la nota firmada por el periodista Diego Rojas, autor del libro '¿Quién mató a Mariano Ferreyra?', el testigo conoce de primera mano los vínculos entre las patotas delictivas de Constitución y la dirección sindical de la Unión Ferroviaria.
Por el crimen de Ferreyra está imputado el secretario general del gremio, José Pedraza, quien permanece detenido.
"La desaparición de Severo se produce en el marco de denuncias de amenazas y aprietes por parte de varios testigos, que los abogados de la querella han informado al Tribunal Oral 21", señala el comunicado del PO, que lleva la firma de sus máximos referentes, como Jorge Altamira y Néstor Pitrola.
"Severo fue gerente de la empresa Ferrobaires. En el curso de la instrucción, realizó revelaciones sobre los vínculos entre las cajas de los concesionarios ferroviarios y la burocracia sindical. Esos vínculos, y los recursos materiales que dispone esa burocracia, continúan en pie. Los manejos de la patota de Pedraza incluían la manipulación de armas y dinero en la terminal de Constitución, y se esperaban importantes aportes de Severo en la declaración de hoy", agrega el despacho de prensa.
Por su parte, La dirigente de izquierda y ex diputada Vilma Ripoll (MST en Proyecto Sur) dijo: "La impunidad del gobierno es responsable de otro testigo desaparecido exigimos la inmediata aparición de Alfonso Severo. Mientras no se desmantele el aparato represivo empezando por la bonaerense, se abran los archivos de inteligencia y se elimine la SIDE, no tenemos ninguna garantía de que Severo no sea un nuevo Julio López."
Ripoll agregó: "Severo iba a denunciar el circuito mafioso de la Unión Ferroviaria. Las patotas de la Unión que mataron a Ferreyra siguen actuando gracias al amparo del gobierno."