Asimismo, repudió la actitud del oficialismo y la complicidad de toda la oposición, que les han dado la espalda a quienes arriesgan sus vidas día a día para protegernos.
Gonzalo Blousson, presidente del PL, declaró: "Denunciamos que nuevamente la incapacidad del gobierno para realizar un tramite técnico administrativo simple, como el blanqueo de adicionales pagados en negro por el mismo Estado, ha llevado a esta situación impensada, y como única respuesta al caos generado ofrece la soberbia a la que nos tiene acostumbrados". Blousson también destacó que "acusar a los trabajadores que protestan por un recorte salarial de 'desestabilizadores' por el mero hecho de pertenecer a las fuerzas de seguridad es de una estrechez mental absoluta o sencillamente malicia. Especialmente cuando tenemos en cuenta que, si bien pertenecen a gendarmería y prefectura, han sido cuidadosos de reunirse desarmados y hacer una huelga pacífica".
"Desde el PL hacemos responsable al gobierno nacional de la situación generada en un área tan delicada como la seguridad y de las consecuencias que se produzcan a partir de la misma. No quedan dudas de que, frente a los hechos acontecidos, corresponde la inminente renuncia de la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré; y del ministro de Defensa, Arturo Puricelli; quienes firmaron los desprolijos decretos que llevaron a esta coyuntura", afirmó Blousson.
"La crisis que provocó la inédita protesta de prefectos y gendarmes por demandas salariales, que derivó en el relevo de las cúpulas de ambas fuerzas, fue este miércoles el comentario excluyente en los círculos del oficialismo.
Por eso diversas agrupaciones emitieron comunicados exhortando a los manifestantes a respetar las "pautas democráticas", aunque por lo bajo también hubo comentarios críticos hacia la conducción del Ministerio de Seguridad. Los cuestionamientos se enfocaron en la ministra Nilda Garré y el secretario Sergio Berni.
Algunos hasta llegaron a deslizar que la presidenta Cristina Kirchner estaría decidida a hacerles pagar caro el costo político de la protesta. Incluso, se animaron a mencionar el nombre de Martín Balza -actual embajador en Costa Rica- como futuro ministro del área. Habrá que seguir de cerca los pasos del ex jefe del Ejército."