"Cuando uno distribuye el poder social, político, un sector pelea por mantenerlo", estimó, y mientras "en otros tiempos recurrían a golpes militares hoy lo hacen a los grandes medios de comunicación para mantener esos privilegios", sostuvo.
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En ese marco, "se suman otros intereses particulares" como por ejemplo, los contrarios a los derechos humanos y de defensa, dijo, del "poder del monopolio Clarín".
Negó, además, que se trate de una "estigmatización" decir que las personas que salieron a protestar pertenecen a la "clase media y media alta" porque " no son ni mejores ni peores que el resto de los 40 millones de argentinos", dijo.
Esas expresiones "valen lo mismo que cuando se expresa otro sector social", agregó.
"Esa gente que va en auto a la marcha no tiene más valor moral que los que van en un ómnibus", destacó, en referencia a las marchas que organiza el oficialismo.
Asimismo, rechazó que haya existido espontaneidad en la convocatoria porque " algo que se arma 15 días antes deja de ser espontáneo", opinó.
Los sectores que salieron con sus cacerolas, agregó, demuestran que "no pueden ser canalizados por expresiones políticas" existentes porque "nadie quiere quedar demasiado pegado a esta agenda", como ocurre en otros países donde hay importantes partidos de derecha, aseguró.
De todas formas, "no estamos hablando de toda la clase media alta o toda la clase alta", sino de "sectores que no están acostumbrados y no toleran una Argentina igualitaria", consideró.
A pesar de las reacciones kirchneristas y de sus propias descalificaciones, sobre el final Abal intentó mostrar la supuesta despreocupación del Gobierno: Esa marcha "no nos tiene que preocupar, está bien que se expresan como cualquier sector social", dijo, aún a pesar del "odio" y de un " nivel de agresividad brutal" contra la presidente Cristina Fernández y el gobierno, expresó.
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Según indica este lunes (17/09) el diario La Nación, “hasta tanto la jefa del Estado no dé una orden, en el Gobierno comenzaron a desactivar las posibles contramarchas que, con el calor del reclamo en Plaza de Mayo, parte del oficialismo había empezado a convocar para esta semana”.
“Tanto desde la agrupación La Cámpora como desde los movimientos sociales afines al Gobierno buscaron ayer (17/09) bajar las expectativas sobre una convocatoria a la espera de las palabras de Cristina Kirchner, que desde la protesta del jueves pasado aún no dio ninguna respuesta”.