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Martín Llaryora sufre fractura y Río Cuarto queda en oferta

Martín Llaryora sufrió una fisura interna inesperada. El oficialismo corre fuerte riesgo de perder la ciudad en manos de la oposición.

CÓRDOBA. El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, sufrió anoche la concreción de un “cisne negro” inesperado meses atrás en la segunda ciudad más importante de la provincia: Río Cuarto. El “imperio del sur” tendrá elecciones municipales el próximo 23 de junio y contará con dos listas representando corrientes distintas del PJ provincial.

El resultado, que se aleja de la idea de “partido cordobés” que el mandatario provincial intenta instalar como premisa para el alineamiento en todas las contiendas electorales, fue fruto de la compulsa entre dos listas que se inscribieron anoche (fecha límite) y que serán opción el día de los comicios para los votantes del peronismo. La primera, encabezada por Guillermo de Rivas y con apoyo de gran parte de la estructura provincial, y la segunda liderada por Adriana Nazario y soportada por “La Militante”, una organización paralela a La Cámpora de línea delasotista.

A pesar de los intentos de Llaryora por destrabar el conflicto entre ambos espacios, incluso sugiriendo definir por encuestas, la división se concretó. “Hacemos Unidos por Río Cuarto” inscribió su lista con De Rivas a la cabeza, y “La Fuerza del Imperio del Sur” lo hizo con Nazario, quien sería la opción electoral disidente.

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Martín Llaryora y el cisne negro en Río Cuarto: Adriana Nazario.

Martín Llaryora no pudo controlar la interna

Inmerso en las tensiones nacionales y en la gestión de fondos con Nación, Martín Llaryora tuvo muy poco tiempo para influir en la cocina electoral de Río Cuarto. El gobernador siguió atentamente los acontecimientos en el Congreso, referidos a la Ley ómnibus y recién en las últimas semanas activó una intervención en la capital alterna.

En ese orden, la lista “oficial” sería la liderada por De Rivas, quien es el candidato inclaudicable del actual intendente, Juan Manuel Llamosas. El jefe municipal fue quien insistió con el nombre de su sucesor y quien lo llevó a ganarse el apoyo orgánico del PJ cordobés, incluyendo a nombres pesados como el de los diputados Natalia de la Sota, Carlos Gutiérrez y muchos otros con gran influencia.

Por su parte, Adriana Nazario se mostró como la opción “independiente” dentro del PJ. Su principal capital político es haber sido pareja del estandarte del peronismo cordobés, José Manuel de la Sota.

De hecho, la mujer reversionó el discurso que el ex gobernador tuvo para con el “centralismo porteño”, y lo apuntó a Córdoba. Así, sostuvo que la interna riocuartense debía ser resuelta por los locales exclusivamente, sin influencias externas.

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Martín Llaryora se queda con De Rivas.

Puerta abierta para la oposición

La concreción de la fractura generó una luz importante para la oposición, que meses atrás daba por descontada una elección con pocas chances. La principal oferta de ese sector será la lista Primero Río Cuarto, encabezada por el radical Gonzalo Parodi.

El armado de esa opción consiguió el apoyo de la estructura que solía sostener el cartel de Juntos por el Cambio. Allí aparecen nombres como el de Luis Juez y Rodrigo De Loredo, quienes entrarán a jugar fuerte en lo que resta de la campaña en el sur cordobés.

Con la posibilidad abierta de un cachetazo al oficialismo, los dos principales nombres opositores impondrán la potencia de sus figuras, que se pasean por los medios nacionales, para aumentar las chances de dar vuelta el marcador. El premio, que ahora no parece tan lejano, sería el de quedarse con la segunda ciudad a nivel provincial, y recuperar algo del terreno perdido en el 2023.

Por otra parte, todavía sigue abierta la posibilidad de la aparición de algún jugador para el oficialismo nacional. En caso de presentarse un candidato en nombre de Javier Milei, deberá hacerlo bajo sello único dado el cierre de las alianzas que se produjo hoy.

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