La ministra de Seguridad de la Nación ha mantenido una cercana relación institucional con el Gobierno de Martín Llaryora. Desde su vuelta a las funciones, Córdoba ha sido una de las provincias que se anotó más visitas suyas, casi siempre en tono oficial.
Aún más allá, Bullrich ha tomado una relación muy cercana con el ministro de Seguridad cordobés, Juan Pablo Quinteros. Nada menos que un ex socio político local de Juez que saltó al oficialismo de Llaryora para probar la gestión de cerca, algo que no logró en sus tiempos como vecinalista.
En ese tono, una nueva reunión entre Bullrich y Quinteros, que también incluirá a Llaryora, se producirá nuevamente. Todo ello en el marco del Consejo Federal de Seguridad en Eventos Deportivos, donde las dos esferas se encontrarán para remarcar el trabajo conjunto que vinieron realizando para que Córdoba sea una plaza “libre de incidentes” en partidos de alto riesgo, incluso el Superclásico entre River y Boca.
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Patricia Bullrich se vuelve a encontrar con Juan Pablo Quinteros y Martín Llaryora.
Juez, contracorriente
El hecho de que la seguridad libertaria celebre a sus pares provinciales en Córdoba no es un golpe más para Juez. Resulta uno profundo en su estrategia opositora, donde uno de los principales puntos débiles de la gestión del PJ cordobés en más de 25 años ha sido, precisamente, ese área.
Con sucesivos escándalos policiales vigentes, y el temor latente de la penetración definitiva de organizaciones narco como las de Santa Fe (ya están, pero por ahora de paso), el cuestionamiento opositor a la gestión de la seguridad ha sido sólido y constante. A punto tal que se llegó a pedir el apartamiento de Quinteros en reiteradas ocasiones.
En contrapartida, el funcionario cordobés recibió el apoyo del Ministerio de Seguridad de la Nación. Desde los mencionados operativos deportivos, hasta complejas investigaciones internacionales, cada hecho de colaboración fue enarbolado por Bullrich junto a Quinteros.
Así, la buena sintonía institucional entre la Casa Rosada y el Centro Cívico (también se reprodujo en el Congreso) deja a Luis Juez lejos de la esperanza de un apoyo contundente a su proyecto de cambio cordobés. Un plan que debería buscar otra base, más aún teniendo en cuenta las proyecciones de los propios libertarios cordobeses, que según anticipó Guillermo Francos, irán con candidatos propios en 2025.