"Esta el la ‘otra pandemia’... la de la droga, es acallada, escondida o, lo que es peor, disfrazada con expresiones y apariencias recreativas", dijo.
“Por ser uno de los problemas más acuciantes de las familias, poco se habló de la droga y del narcotráfico en la campaña electoral y en los debates siguientes a las PASO. La sensación de impotencia y la desproporción de fuerzas constituyen un gran desafío”, lamentó el representante de la Iglesia Católica.
Y sobre el problema y consecuencias de la drogas, reflexionó y dio su mensaje a los políticos:
“Muchos son los que se encuentran a la intemperie, física y existencial. Duermen en la calle, las estaciones, las plazas y se naturaliza esa situación. La indiferencia no colabora en la búsqueda de soluciones eficaces”.
A su vez, desde la Iglesia Católica añadieron que “no es algo oculto el vínculo entre las actividades mafiosas del narcotráfico, la trata de personas, los desarmaderos de autos robados, el comercio de armas… son parte del mismo cáncer social alimentado por la corrupción y la avaricia de dinero y poder”.
“Debe haber en cada barrio una creativa y audaz cercanía entre ‘las 3 C’: Capilla, Club y Colegio. La respuesta y la prevención deben buscarse en abordajes integrales. En general la droga es la punta del iceberg ante la que quedan ocultas muchas postergaciones en la salud, la educación, la familia”, indicó.
Sin embargo, el Monseñor aseguró que "gracias a Dios" ha ido creciendo "la conciencia en algunos sectores eclesiales y sociales, aunque debemos señalar que es más rápida la aceleración del consumo".
Y siguió: “No quiero dejar de reconocer el esfuerzo y la entrega de hombres y mujeres que se comprometen y ‘reciben la vida como viene’, según expresión del cardenal Jorge Bergoglio”, valoró.
“Utilizando otra imagen mencionada por Francisco, ‘la Iglesia es un Hospital de Campaña’ que recoge a los heridos del sistema, que éste excluye y margina. La Iglesia es una madre que sale al encuentro de sus hijos para abrazarlos y darles un lugar, una familia grande”, aseguró.
Por último, monseñor Lozano dijo que cuando escucha a algunos referentes políticos hablar de despenalización del consumo de drogas, su uso recreativo en fiestas, se pregunta: “En qué tipo de jóvenes están pensando, en qué modelo de salud, qué sociedad”, por lo que reiteró: “Que no nos vendan humo”.