En la causa conocida como Ciccone, Boudou fue condenado a la pena de cinco años y 10 meses de prisión como coautor de los delitos de cohecho pasivo en concurso ideal con el delito de negociaciones incompatibles con la función pública.
Cabe recordar que sobre el final de 2020, la Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena al ex ministro de Economía por intentar quedarse con el 75% de las acciones de la imprenta Ciccone. En agosto de ese año, Boudou había salido de la cárcel debido al avance de la pandemia.
Pero luego de la decisión de la Corte Suprema, el Tribunal Oral revocó la detención domiciliaria de Boudou y dispuso su alojamiento en un Complejo Penitenciario Federal. Sin embargo el dirigente interpuso un recurso ante Casación y permaneció en la casa de Avellaneda.
El mes pasado, la Cámara Federal de Casación Penal revocó la sentencia que había ordenado que Boudou volviera a la cárcel y dispuso que Basílico dictara un nuevo fallo luego de realizar una audiencia con la fiscalía (que pidió que el ex vicepresidente cumpliera su condena en prisión) y con la defensa, que había solicitado que se quedara en su casa.
Boudou y sus abogados decían que estaban en juego los derechos, las garantías y la integridad de sus hijos menores. Un defensor de menores emitió su opinión (no vinculante) en este caso a favor del pedido de la defensa.
En febrero de este año, el juez Daniel Obligado redujo 10 meses su condena, en respuesta a un planteo de la defensa.
Obligado revocó, el 31 de diciembre del año pasado, el arresto domiciliario de Boudou y dispuso que regresara a la cárcel a cumplir su pena, por haberse quedado con el 75% de las acciones de la imprenta Ciccone, que fabricaba papel moneda, a cambio de solucionar sus problemas fiscales. La decisión de Obligado no se materializó porque el fallo no estaba firme.
A raíz de esa reducción de la pena, el ex vicepresidente podrá tener salidas transitorias cuando se le den por cumplidos los dos tercios de la condena y acceder a la libertad condicional.