Será interesante ver hasta qué punto pueden escalar las tensiones según lo pautado. La competencia por el segundo puesto en las legislativas hará que el que tenga más para perder se resguarde, y el que tenga más para ganar lleve al límite la relación.
Por el momento, el peronismo cordobés se para sobre la base de la defensa de Córdoba y su autonomía provincial, contra los avances nacionales. La disputa es la misma que hace años atrás con el kirchnerismo (cuestión que desembocó en dos días de anarquía en la provincia por el acuartelamiento de la policía y la falta de ayuda de Nación), aunque en tonos más moderados.
“Nosotros siempre hemos sido muy claros y defendemos a ultranza los intereses de Córdoba. Queremos mantener esa autonomía”, aseguró Calvo. "Queremos seguir garantizando la gestión que venimos llevando adelante en la provincia de la mano del gobernador Juan Schiaretti”, remató marcando diferencias de manera explícita.
Quedará por verse quién surge ganador del quiebre peronista. Aunque esta es solo la primera bifurcación, que más tarde puede encontrarlos nuevamente.