Es importante recordar que el pasado mes de marzo los diputados y senadores quisieron adherir al incremento de 30% acordado por los gremios de los empleados legislativos, lo que llevaba las dietas a $ 2,5 millones. Sin embargo, por presión del presidente Javier Milei, tanto Victoria Villarruel como Martín Menem, decidieron retroceder con el aumento.
De todos modos, esa marcha atrás solo quedó efectiva para los diputados nacionales, ya que hoy el Senado aumentó sus sueldos y, de acuerdo a la paritaria del poder Legislativo, los empleados y autoridades del Congreso Nacional recibirán una suba del 8% retroactivo al 1 de marzo.
Con ese aumento otorgado por paritarias, los sueldos de los trabajadores legislativos pasan a superar cómodamente la dieta de un diputado.
Por ejemplo, un trabajador categoría 1 cobrará 1.800.000 pesos, un salario mucho mayor del que percibe hoy la mayoría de los diputados nacionales, que en promedio está entre 900 mil pesos y 1 millón 200 mil.
Presión a Martín Menem
Con ese escenario, los diputados nacionales que en cuando se dio marcha atrás a la medida ya habían planteado su rechazo a esa decisión, en las últimas horas volvieron a insistirle a Menem con la posibilidad de tener un aumento en sus dietas. El argumento de muchos de los diputados nacionales es que viajar desde sus provincias hasta Buenos Aires supone un gasto considerable, teniendo en cuenta que el Congreso Nacional no cubre todos los gastos de esos traslados y estadías.
Por otro lado, también consideran de "injusto" que los empleados del poder legislativo ganen más que un diputado nacional, y argumentan que "son quienes ponen la cara y a los que escrachan en las calles", por lo cual, creen que es justo y necesario que haya una escala salarial coherente dentro del poder Legislativo, que priorice la tarea de los dirigentes políticos.
Por último, también entró en este debate lo que ocurre en el Poder Ejecutivo, que si bien alegan que no existe suba de sueldos en ese sector, "hacen maniobras para que los funcionarios cobren más". En ese sentido, hay quienes chicanean a Martín Menem y el oficialismo con el reciente ascenso del exvocero presidencial y ahora secretario de Estado, Manuel Adorni, quien cobrará más de 4 millones de pesos por su repentino e inexplicable cambio de cargo y categoría dentro de la nómina del poder Ejecutivo.