Por el momento, el campo cordobés lleva adelante dos estrategias. La primera son las movilizaciones, que probablemente aumentarán en frecuencia.
Y en segundo orden, las presentaciones judiciales contra las retenciones, que hoy están en manos del Juez Federal Ricardo Busto Fierros. Sobre su figura posan amparos que pueden definir el futuro fiscal del Gobierno nacional.
“La marcha es una más de las estrategias que se están llevando adelante, como lo es la presentación de amparos en la Justicia por los derechos de exportación, o la presión en el buen sentido que estamos ejerciendo ante el Poder Legislativo para que pongan freno a la exacción, a la tremenda carga impositiva. La marcha del 23 es una forma de decir hasta acá llegamos. De todas maneras, ante un Estado que se encuentra en proceso de implosión, con facciones que se detonan mutuamente, yo no sé si hay una capacidad de respuesta para estos reclamos. Veremos después cómo sigue esto, va a ser muy largo, en un país que está transitando en una línea muy delgada en cuanto a lo institucional”, concluyó Rotondo.
Así las cosas, se espera que la afluencia cordobesa a la marcha sea importante. Y quienes probablemente aprovechen el momento político sean los integrantes del oficialismo provincial, quién tiene como propio el reclamo del campo en el Congreso.
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