Qué dijo Guillermo Francos sobre las facultades delegadas
Guillermo Francos hizo un balance de las facultades delegadas que le confirió la Ley Bases al Gobierno, "cuyo fin fue comenzar a solucionar esta profunda crisis que ya hemos mencionado", dijo.
"Antes quiero destacar que, entre 2001 y 2017, todos los presidentes tuvieron facultades delegadas de manera ininterrumpida. Incluso, el expresidente Alberto Fernández, quien volvió a tenerlas después de dos años en los que Mauricio Macri no las solicitó, llegó a prorrogar sus facultades delegadas por medio de un DNU", aclaró Francos.
Y siguió: "Contrariamente, nosotros decidimos no solicitar la extensión una vez cumplido el plazo establecido. Esto reafirma, una vez más, nuestro compromiso con el equilibrio de poderes y nuestro apego a la Constitución Nacional".
Respecto de las facultades delegadas, agregó: "De las cuatro facultades que nos han delegado, una fue la de ordenar la administración pública y hacerla más eficiente, eliminando funciones duplicadas y gastos improductivos".
"En este período, avanzamos en una transformación histórica del Estado: eliminamos organismos que habían sido creados como cajas, redujimos estructuras burocráticas ineficientes y concentramos competencias en áreas con verdadera capacidad operativa".
Y siguió: " En el marco de este proceso de modernización y simplificación, se aprobaron un total de 396 normas que eliminaron o modificaron 1.157 regulaciones anteriores, abarcando un conjunto de 8.090 artículos".
"Así se desregularon áreas clave para la economía como el transporte, las finanzas, la agroindustria y el comercio exterior, eliminando trabas, facilitando el desarrollo y potenciando la competitividad de nuestros sectores productivos".
"A la par, simplificamos trámites y abrimos los mercados a la competencia. Eliminamos normativas absurdas que durante años frenaron la inversión, cortamos el sistema de fondos fiduciarios costosos en su administración e ineficientes en sus resultados, y pusimos fin a regímenes que distorsionaban la economía", describió.
"Esto nos permitió ahorrar un total de 2.000 millones de dólares anuales, reducir la carga impositiva y liberar las fuerzas productivas del país".
INTA
"Este trabajo se coronó, entre otras cosas, con la transformación del INTA en un organismo desconcentrado y con el cierre de la Dirección Nacional de Vialidad. Cito estos dos ejemplos porque son muestras muy claras del despilfarro de recursos y de la sobredimensión absurda del Estado".
"El INTA contaba con 6.059 empleados, cantidad que se duplicó en el último tiempo. También tenía una flota de 2.403 vehículos, lo que equivale a 1 auto cada 2 agentes, 1.611 celulares, y un total de 932 cargos jerárquicos, número superior al de cualquier ministerio".
"Por otro lado, del total de hectáreas distribuidas en el país, que eran 110.000, sólo utilizaban 45.000. Esto quiere decir que apenas el 40% de su jurisdicción se utilizaba para experimentación con fines comerciales y productivos".
"El organismo se desvirtuó de forma tal que perdió por completo su misión fundacional. En lugar de generar tecnologías y conocimientos aplicables a la producción, se enfocaba en el desarrollo de la agricultura familiar o en el financiamiento de proyectos de investigación de carácter sociológico", argumentó Francos.
"Con esta modificación se busca transparentar el destino de los recursos que genera y devolverle su racionalidad institucional".
Vialidad
"El caso de Vialidad también es asombroso: su estructura con el tiempo se tornó perversa y sobredimensionada. Contaba con más de 5.100 empleados, de los cuales 1.500 eran cargos de jerarquía y otros 1.500 eran delegados sindicales. Además, el 75% del personal era administrativo, mientras solamente el 25% trabajaba efectivamente en el mantenimiento de las rutas".
"Estamos hablando de un organismo que se auditaba a sí mismo. De esta manera, adjudicaron contratos públicos amañados, ejecutaron de forma anticipada adelantos financieros millonarios sin justificación, abandonaron obras y realizaron ampliaciones injustificadas de plazos. Como si fuera poco, dejaron las rutas nacionales en un estado bochornoso".
"Por primera vez en mucho tiempo, la obra pública comenzó a estar al servicio de los ciudadanos. Ya se encuentran en proceso de licitación la primera etapa de la Red Federal de Concesiones, que comprende más de 9.000 kilómetros y concentra más del 80% del tránsito nacional".
"Sin embargo, están quienes aún intentan frenar estas medidas de eficiencia, simplificación y ahorro fiscal. Queda muy claro que detrás de esta jugada malintencionada se esconde nuevamente ese intento desestabilizador que no hace más que revelar sus verdaderas intenciones. Pero nosotros no titubeamos ante los compromisos que asumimos: seguir trabajando con responsabilidad y transparencia, buscando siempre el bienestar de todos los argentinos", cerró.