Indicó el funcionario que al analizar algunos convenios pudo observar que aún existen actividades y categorías que "son vetustas ya, que no tienen ningún sentido y no tienen ningún reflejo de la realidad".
La posición oficial fue ratificada pese a las críticas que despertó en el gremialismo. Desde la CGT, consideraron las declaraciones del Presidente de la Nación como una intención de cersenar los derechos de los trabajadores.
"Macri se tiene que preocupar por gobernar, que es crear trabajo y no plantearse destruir los derechos de los trabajadores", dijo este martes Héctor Daer, uno de los jefes de la central obrera, y aseguró que "ningún empresario toma o deja de tomar un trabajador por los convenios colectivos".
El dirigente sindical señaló en declaraciones a radio La Red que "cuando a un gobierno se le queman los papeles y no sabe dónde ir", le atribuye los problemas económicos y sociales a "la rigidez en la legislación laboral y cuestiones normativas".
Por su parte, Hugo Yasky, titular de la CGT de los Trabajadores, dijo que "los sindicatos no vamos a regalar los derechos que conquistamos".
"El derecho laboral es dinero que pierden. Para ellos es un gasto y quieren reducirlo", advirtió el sindicalista en declaraciones a Radio10. Y advirtió: "Vienen por todo, por la justicia y por los derechos de los trabajadores".
Yasky aseguró que "se van a llevar por delante una pared de hormigón porque los sindicatos no vamos a dejar que nos pasen por arriba".
"Estas declaraciones vienen en sintonía con lo que hicieron siempre los gobiernos de derecha. Quieren instalar este discurso en un momento en que la economía no arranca y que saben que va a empeorar y quieren cortar el hilo por lo más delgado", explicó Yasky.
"Quieren apretar a los trabajadores hasta exprimirlos sin tener que pagar los derechos que hemos conquistado porque lo ven como un gasto que tiene que reducir. No lo vamos a permitir", apuntó el dirigente gremial.