En 2000, esta fecha se alcanzaba a finales de septiembre y el año pasado llegó el 13 de agosto; en 2016 el plazo se ha recortado casi una semana.
A su vez, el nuevo informe de población del PRB (Population Reference Bureau) refleja dos situaciones: por un lado, actualmente somos unos 7.600 millones de personas conviviendo en la Tierra. Por el otro, supone un incremento del 33% de la población durante los próximos 34 años.
Es decir que, para 2050 seremos algo así como 9.900 millones de personas. Momento para el que no falta mucho.
El mundo crece más rápido, entre otras cosas, porque la esperanza de vida de las personas es mayor. Los avances en asistencia sanitaria, nutrición y acceso a los alimentos nos han permitido vivir más tiempo que en cualquier punto anterior de la historia, y cada vez son más las personas que llegan a su edad reproductiva (la mortalidad infantil continúa marcando mínimos históricos).
En la Argentina, por ejemplo, hoy hay 43,6 millones de personas, pero para 2050 seremos alrededor de 55 millones.
La migración también es otro punto, ya que favorece al crecimiento. Cada vez más gente se traslada a regiones más seguras y desarrolladas.
África es el continente del que provendrá la mayor parte del crecimiento (1.300 millones), con Nigeria a la cabeza como un país que duplicará su población de aquí a 2050 (de 187 a 398 millones). Como contrapartida, España se sitúa a la cola del mundo en natalidad.
De esta manera, ambos informes plantean el enorme desafío que tienen los especialistas, políticos, empresarios y todo el conjunto de la población mundial para resolver algo de lo mucho que hay por delante. Y lo más preocupante es que no se tomen cartas en el asunto como se debe.