La cocaína estaba acondicionada en el asiento trasero de la camioneta, que fue desguazada en los garajes de Gendarmería Nacional.
A pesar de las telas mediasombra del alambrado perimetral, el móvil policial lució para las fotografías y las imágenes de los medios de prensa de la capital, que llegaron al lugar cerca delmediodía.
Las casi cuatro horas entre la detención del vehículo y la revelación de la noticia se debieron -en parte- a que los medios de prensa fueron desinformados oficialmente a través de una cadena de datos ambiguos y de secretos oficiales acerca del lugar del procedimiento, sus características y el resultado de la requisa al móvil.
A partir de allí, ya con el escandalo instalado en la mayoría de los medios, se empezaron a tejer una serie de posibilidades, pero también una desesperación por parte del gobierno de la provincia en que el caso fuera considerado sólo como un delito individual de “un policía nada más”. A propósito, el jefe de la Policía salteña Marcelo Lami, sin esperar avances en la investigación salió a repetir constantemente: “Sería un transportista que recibió y entrego, o debía entregar la droga. Es un caso individual, descarto la posibilidad que haya una red dentro de la fuerza”, remató.
El que también se anotó para desvincular a la fuerza policial de los hechos es el ministro de Seguridad de la provincia de Salta Alejandro Cornejo, quien niega categóricamente que la policía este envuelta en una red de narcotráfico: “El cabo Urzagasti ingresó a la fuerza en 2003 y debía haber ascendido, pero el legajo con días de arresto y faltas injustificadas, eran malos antecedentes. Es de Hipólito Irigoyen y nunca tuvo cargo de responsabilidad. Estaba a cargo del parque automotor”, también dijo que: “Salta tiene la mejor policía”.
Ahora se conoce que hacía un año que Gendarmería y la Justicia federal seguían a los integrantes de la red de narcotráfico en la que estaba involucrado el policía de Orán encontrado con 74 kilos de cocaína el martes pasado, en el acceso a la ciudad de Salta. Y el hombre que fue detenido junto él era el centro de la investigación que llevaban adelante Gendarmería y la Justicia federal para tratar de desentrañar y desarmar a la banda delictiva.
El juez Federal de Orán, Raúl Reynoso, opacó las declaraciones del jefe policial Marcelo Lami, dado que sostuvo: “El acompañante del cabo detenido Urzagasti sería el jefe o uno de los principales referentes en Salta del grupo de narcotraficantes cuyas operaciones arrancarían desde Bolivia y se extenderían más allá de la Argentina. El hombre detenido, se supo, tiene unos 40 años y reside en la ciudad de Salta”, pero no se revelo su identidad.
Este operativo fue parte de los dispuestos por el magistrado, ya que también dispuso 17 allanamientos realizados en la provincia de Mendoza, en la ciudad de Oran, en Hipólito Irigoyen y no se descartan que surjan más pruebas que vinculen a la policía de Salta.