Una de las cuestiones que más ha dilatado el Caso Aerolíneas es la decisión de la propia SEPI de no hacer público el contrato de venta de Aerolíneas de Marsans. Pero en el contrato figuraba una cláusula según la cual, a petición de la autoridad judicial, la SEPI haría público el contrato. Así lo ha hecho, y ahora se ha sabido que la cuenta a través de la cual se canalizaban los fondos públicos españoles a Aerolíneas estaba controlada por Juan Gurbindo, directivo de la SEPI y hombre clave en todo el proceso, realizado bajo el Gobierno Aznar. Se trata de una cuenta del BBVA radiada en Nueva York.
El hecho de que la SEPI se niegue a desembolsar los 85 millones de euros da idea de que no está dispuesta a aportar ni un euro más mientras no se aclaren las posibles responsabilidades judiciales de Marsans. Zapatero, además, tiene un especial interés en que el Caso Aerolíneas no quiebre aún más las relaciones políticas hispano-argentinas.
La razón por la que el Caso Aerolíneas no ha tenido mayor proyección pública está relacionada con el hecho de que Viajes Marsans y Spain Air son dos de los principales anunciantes publicitarios en España. Por otra parte, Gerardo Díaz y Gonzalo Pascual son dos destacados empresarios integrados en la cúpula de la patronal con buenas relaciones tanto en el PP como en el PSOE, especialmente en el primero y con muy buenos contactos con la Casa Real.