Leonardo Rosas, gerente general de finanzas de Edding, contó que "la debacle comenzó hace cuatro años con los altos costos, inflación, volatilidad del dólar, alta carga impositiva, altas tasas de interés, sumado a la fuerte caída del consumo y el ingreso de productos chinos. La caída en las ventas fue del 50%. Hace dos años que la planta trabaja al 25% de su capacidad, los costos fijos no pueden ser absorbidos".
"En el 2008 eramos competitivos y podíamos exportar. Hoy fabricar un producto en Argentina cuesta un 90% más caro que fabricarlo en Alemania", agregó Pablo González, director comercial de Edding, al diario 'BAE'.
Los productos que se dejan de fabricar en el pais, ahora se importarán de Colombia y Alemania.
Sobre el futuro de la compañía Rosas explicó: "La situación es muy difícil, complicada, no vemos una mejoría en el corto y mediano plazo, por eso después de suspender personal, reducirlo, adelantar vacaciones, tuvimos que cerrar la planta. La caída más grande fue en resaltadores premium, marcadores y pizarras blancas".