El escenario, que representa un cambio contundente en la tendencia observada en la última década, dejó atrás el dominio de los coches fabricados a nivel nacional y repartió la mayor porción de las ventas entre distintos origenes. Con fuerte dominio de Brasil y China, los patentamientos de autos extranjeros iniciaron el 2026 dominando la escena.
Para las automotrices radicadas en Argentina, esta nueva coyuntura obligó a cambiar estrategias. Con una fuerte reducción de la producción en los dos primeros meses del año, muchas se volcaron a la importación como estrategia para mantener la participación del mercado.
Ahora bien, durante marzo la producción registró un repunte. Según datos de ADEFA (Asociación de Fábrica de Automotores), ante una demanda sostenida las fábricas pudieron empujar un crecimiento interanual en la productividad del 0,4%, con 41.716 vehículos producidos.
Este repunte estuvo acompañado por un aumento de las exportaciones, cuota clave para que cada marca pueda acceder a cupos de importación. Ese segmento creció un 9,7% a nivel interanual, con un total de 26.646 unidades vendidas al exterior.
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Los autos importados dominan la mayoría de las ventas.
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El repunte en la productividad no se tradujo directamente en ventas. Según datos del DNRPA, en marzo se patentaron 48.972 unidades (-3,1% vs marzo 25), de las cuales el 36% fueron ocupados por vehículos de origen nacional, mientras que el 64% restante fue dominado por coches de fabricación extranjera.
Al mismo tiempo, el cierre del trimestre para las automotrices argentinas representó un retroceso total del 19%. Esto evidenció el cambio de estrategia mencionado, con las terminales adaptando turnos con suspensiones y retiros voluntarios para no caer en un excedente de unidades.
Al respecto, el presidente de Stellantis en Argentina y líder de ADEFA, Rodrígo Pérez Graziano, reconoció los desafíos de adaptación a los que se enfrentan las automotrices radicadas en el país, que sufren una competencia cada vez mayor con la oferta importada desde el exterior.
No jugamos solos. El escenario internacional nos presenta un tablero complejo. Excedentes globales de producción y nuevos jugadores, imprimen una presión extra sobre nuestra actividad que se encuentra sumergida en un competitivo proceso de transición hacia nuevas energías y definiciones de nuevos proyectos. El potencial está, pero debemos reforzar el trabajo y el compromiso de cada eslabón de la cadena de valor y la articulación público-privado, dijo el ejecutivo. No jugamos solos. El escenario internacional nos presenta un tablero complejo. Excedentes globales de producción y nuevos jugadores, imprimen una presión extra sobre nuestra actividad que se encuentra sumergida en un competitivo proceso de transición hacia nuevas energías y definiciones de nuevos proyectos. El potencial está, pero debemos reforzar el trabajo y el compromiso de cada eslabón de la cadena de valor y la articulación público-privado, dijo el ejecutivo.
Dentro de los 10 vehículos más vendidos de Argentina en marzo, al menos seis son de fabricación nacional. El podio lo ocuparon Peugeot 208, Toyota Hilux y Fiat Cronos.
Sin embargo, ampliando el foco a los 20 modelos más vendidos, ese número solo suma siete modelos nacionales, con una preferencia ampliada por los autos fabricados en Brasil y China. Los dos importados más fuertes de marzo fueron el Chevrolet Onix y la Ford Territory, brasileño y chino respectivamente.
En cuanto a la carrera de marcas, las 10 primeras tuvieron como novedad la inclusión de una que no está radicada directamente en el país. Se trata de la china BYD, que ocupó el décimo lugar en ventas y el primero en el mercado de eléctricos, consolidando el desembarco de los coches electrificados como un nuevo segmento en Argentina.