Respecto a la apuesta de Georgalos en los alimentos en un momento tan adverso para la industria, Rimoldi explicó que el compromiso con el mercado argentino es insoslayable para la compañía, aunque sí tuvo reparos al referirse a la Ley de Etiquetado Frontal. “Hay que cuidar las economías regionales que hay en el país que son muy importantes para la generación de producción, mano de obra y recursos. Creo que en un país donde hay problemas tan graves de empleo, es de destacar tener en cuenta las fuentes de trabajo y las economías regionales que viven de esa actividad”, dijo al respecto.
Según la empresa, la nueva ley de Etiquetado Frontal no va a entorpecer las ventas, sino que va a generar un desbalance productivo por las diversas etiquetas que deberán incluir los productos, encareciendo los costos de imprenta. Esto se agrava aún más si se tiene en cuenta que el etiquetado dispuesto difiere de los de la región, a donde se exportan los productos.